La acusación, sobre el hombre que asfixió a Laia con un collar canino, la violó y la apuñaló: "Sabía lo que hacía"

  • Un jurado popular integrado por cinco hombres y cuatro mujeres juzga a partir de este lunes al presunto asesino.
  • La acusación particular sostiene que el crimen "es la obra de una persona calculadora".
  • La defensa afirma que la mató creyendo defenderse de un ladrón.
Conmoción en Vilanova i la Geltrú por el asesinato de una niña
El acusado del asesinato.
EP
El acusado del asesinato.
EFE

La acusación particular en el juicio por la violación y asesinato a una niña de 13 años, Laia, en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) en 2018 ha sostenido este lunes que el crimen "es la obra de una persona calculadora y sabía perfectamente lo que estaba haciendo", en contra del argumento de la defensa según el cual el acusado confundió a la menor con un ladrón después de consumir grandes cantidades de alcohol y cocaína. El acusado, presuntamente, asfixió a Laia con un collar canino, la violó y le asestó varias puñaladas.

El abogado Juan Carlos Zayas, que representa a la familia de la menor, se ha dirigido por primera vez al jurado popular que debe valorar la culpabilidad o inocencia del sospechoso, para quien la acusación y la fiscal piden una condena a prisión permanente revisable.

Ha calificado de dantesca la apariencia de la escena del crimen, y ha explicado que, al contrario de lo que pensó al primer momento, está convencido de que "eso no era la obra de un loco, ni de un pervertido sádico que cause dolor a las víctimas gratuitamente".

"Es lo que se piensa la primera vez que se ve, que solo puede ser la obra de un loco. No es así. Esto es la obra de una persona calculadora que sabía perfectamente lo que estaba haciendo", y ha mantenido que después de asfixiar a la menor presuntamente la acuchilló varias veces para que las heridas coincidieran con su versión de que la había confundido con un ladrón del que intentó defenderse, por lo que su defensa pide una condena por homicidio imprudente en lugar de por asesinato.

Zayas ha insistido en que el acusado "no estaba en otro mundo bajo los efectos de la droga y el alcohol", como plantea la defensa al pedir rebajar la condena, y ha remarcado que es un hombre inteligente y que después de matar a la niña supuestamente preparó la escena del crimen conforme a su estrategia de defensa.

Antecedente por violencia doméstica

Un jurado popular integrado por cinco hombres y cuatro mujeres juzga a partir de este lunes al acusado de agredir sexualmente y asesinar a la niña de 13 años, para quien la Fiscalía pide prisión permanente revisable.

Según ha detallado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), el jurado popular está integrado, como miembros titulares, por cinco hombres y cuatro mujeres, mientras que los dos suplentes serán hombres.

La Fiscalía pide para el acusado 10 años de cárcel por agresión sexual y prisión permanente revisable por el asesinato de la menor en un contexto de delito contra la libertad sexual, así como una indemnización de 450.000 euros en total para los familiares de la víctima.

El cadáver de la niña fue hallado semidesnudo debajo de un colchón en el domicilio del acusado -que vivía en el mismo edificio que los abuelos de la menor- tres horas después de su desaparición, cuando los tíos de la víctima entraron por la fuerza en la casa del hombre tras notar una conducta extraña.

El acusado, un hombre de 45 años con un antecedente por violencia doméstica en su proceso de divorcio, hacía poco que se había trasladado a vivir a casa de sus padres, que no estaban en el domicilio cuando ocurrieron los hechos.

La menor estaba con sus abuelos, que la habían ido a recoger al colegio, y salió de casa de estos, situada en el mismo bloque de Vilanova donde residía el detenido, hacia las 19.00 horas porque su padre la esperaba frente al portal.

Cuando la niña bajaba sola por las escaleras, el acusado supuestamente la introdujo en su domicilio y la asfixió con un collar canino, además de abusar sexualmente de ella y también le asestó varias puñaladas con un cuchillo de cocina, según detalla la Fiscalía en su escrito de acusación.

En su primera declaración ante el juez de instrucción, el detenido dijo en su defensa que no recordaba haber cometido el crimen, alegando que en el momento de los hechos se encontraba bajo los efectos del alcohol y las drogas.

Este lunes han empezado a declarar los testigos del caso, mientras que el interrogatorio al acusado se ha fijado para el próximo 20 de abril.

La defensa afirma que la mató creyendo defenderse de un ladrón

La defensa del acusado ha asegurado que él "pensaba que se estaba defendiendo de un ladrón que estaba en su casa", después de haber consumido una gran cantidad de alcohol y cocaína, y que sin querer, la mató.

La abogada Elisabet Martín ha explicado que el acusado se encontraba "desestabilizado por completo": su madre estaba a punto de fallecer, su padre no lo quería en casa y no quería darle dinero, y estaba perdiendo la relación con su hija, ante lo que acabó refugiándose en la cocaína y el alcohol, siendo drogodependiente desde los 20 años.

Martín ha relatado que el día del crimen el estado mental del acusado estaba alterado y "perdió el contacto con la realidad", ya que había consumido, y al entrar en su casa escuchó ruidos e inspeccionó la vivienda con un cuchillo en la mano.

Según el relato de la defensa, vio una figura que no pudo descifrar y, creyendo que era un ladrón, acabó con la vida de la víctima sin saberlo y sin quererlo, porque pensaba que era alguien que quería robarle o atacarle.

La letrada ha explicado que desde que la niña desapareció hasta que murió solo pasaron cinco minutos, "en los que según el fiscal y la acusación el acusado la agredió sexualmente y la acuchilló, pero con solo cinco minutos eso no tiene ningún sentido", y ha remarcado que nadie del edificio escuchó nada.

La fiscal tacha de "salvaje y brutal" el asesinato

La fiscal ha tachado de "salvaje y brutal" el asesinato. "Estos hechos son estremecedores, para ustedes e incluso para las personas que nos dedicamos a esto", ha subrayado María José Franco, quien ha calificado de "salvaje, brutal y cruel" la manera en que Laia fue asesinada y "vejada hasta la saciedad" en un "escenario dantesco": "Le procuró un sufrimiento añadido brutal, absolutamente innecesario para matar a una persona".

Para la fiscal, que solicita también una indemnización total de 445.000 euros para los familiares de la menor, el acusado "actuó con la buscada y añadida satisfacción de causarle el mayor sufrimiento posible" a la niña, así como "un sentimiento de absoluta vejación y total sometimiento de la misma simbolizado en la colocación de una correa de paseo canina sobre el cuello de la menor".

Laia, por su parte, "no tuvo posibilidad alguna de defensa eficaz (...), ni tenía apenas ninguna capacidad para oponerse al mismo por su diferencia de envergadura y fuerza (...), así como por los distintos y concurrentes medios agresivos utilizados".

En la sesión han declarado también las dos hermanas del acusado y su expareja -madre de su hija-, quienes han confirmado que tenía adicción a las drogas y al alcohol y estaba "muy mal" el día de los hechos, que coincidieron con la inminente muerte de su madre.

"Juan ha sido un martirio, un maltratador psicológico", ha resumido una de las hermanas al relatar la escasa relación que mantenían con el acusado.

También han testificado los abuelos paternos de la niña, quienes han explicado que Laia jamás salió del edificio y han asegurado que nunca había entrado a la vivienda del acusado, en la que tampoco habían estado ellos.

Han asegurado además que Laia no "gastaba bromas" ni se escondía en lugares, descartando así que entrara por iniciativa propia en el domicilio de su asesino, tal como sostiene la defensa.

La madre de la menor: "Que se haga la máxima justicia"

La madre de la niña ha pedido "que se haga la máxima justicia" en el juicio. "Laia no vuelve (...) Es lo único que podemos pedir", ha apuntado.

Así lo ha sostenido a los medios a la salida del Palau de Justicia de Barcelona, sede de la Audiencia Provincial, donde se juzga desde este lunes a Juan Francisco L.O.

"A la Justicia no le puedo pedir que me devuelva a mi hija. Como somos personas civilizadas, las cosas se arreglan aquí", ha señalado la madre, cuya declaración estaba prevista para este lunes pero ha tenido que posponerse a mañana por falta de tiempo.

La madre de Laia ha pedido que la Justicia los "ampare" para que el jurado popular falle a favor de imponer la prisión permanente revisable al acusado, la misma pena que solicita tanto la Fiscalía como la acusación particular.

"Que la Justicia nos ampare y nos apoye y que la condena sea prisión permanente revisable para que este señor esté muchos años en la cárcel y, cuando salga, tengamos la garantía de que esté preparado para vivir en sociedad porque ha sido un peligro para Laia y seguirá siendo un peligro para cualquier persona", ha señalado.

Y ha apostillado: "Esperamos que el jurado lo vea también así".

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