Un fuerte terremoto, de magnitud 5,8 en la escala de Richter, sacudió en la madrugada del pasado lunes la zona centro de Italia, a unos 80 kilómetros de Roma.

El seísmo, que se produjo a las 3.32 horas, ha causado miles de evacuados y, al menos, 289 muertos, de los que 20 son niños, informó este viernes la Guardia de Finanzas de la ciudad de L'Aquila, una de las más castigadas y en cuyas instalaciones se ha instalado el depósito de cadáveres. Además, hay decenas de desaparecidos. 

Los heridos tras la catástrofe ascienden a 1.500, que se encuentran ingresados en varios hospitales, según ha informado el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.

Las autoridades italianas cifraban entre 70.000 y 100.000 las personas que no podrían volver a sus casas a recoger lo que quedaba de sus pertenencias en al menos en 48 horas.

Poco después de la visita del primer ministro, Silvio Berlusconi, a la zona, se conocía que los equipos de rescate habían encontrado sin vida los cuerpos de los cuatro jóvenes desaparecidos entre los escombros de la Casa del Estudiante de L'Aquila.

El Palacio de la Gobernación no existe, es un montón de escombros"

Un centenar de personas habían podido ser rescatadas con vida de entre los escombros, según un balance provisional de las fuerzas de rescate italianas. Los evacuados han sido realojados en hoteles o en tiendas de campaña distribuidas en la zona.

"Es la peor tragedia de este milenio", afirmó el jefe de Protección Civil en la zona, Guido Bertolaso.

El seísmo se produjo en la región montañosa de Abruzzo, en el centro de Italia, y derrumbó numerosos edificios de la capital provincial, L'Aquila, una ciudad universitaria con una población de 80.000 personas situada al noreste de Roma. Han sufrido daños el Palacio de Gobernación, varias iglesias, residencias de estudiantes... En total, Protección Civil calcula que hay entre 10.000 y 15.000 edificios afectados.

26 pueblos afectados de manera grave

Un total de 26 pueblos cercanos al epicentro, que se ubicó a unos 10 kilómetros de L'Aquila han quedado dañados "de manera grave". Muchos de los edificios dañados, sobre todo en los pueblos cercanos a L'Aquila son antiguos, por lo que los daños provocados por el temblor allí podrían ser más graves.

Uno de los inmuebles en los que se estaba trabajando para buscar supervivientes es la Casa del Estudiante, donde el desplome de una de las fachadas laterales dejó atrapadas a muchas personas, por lo que podría haber más víctimas mortales. Además, la lluvia estaba dificultando las labores de rescate.

Hallaron los cadáveres de una mujer y sus dos hijos abrazados en una cama

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, firmó el decreto de estado de emergencia nacional, canceló un viaje que tenía previsto a Moscú y viajó a la zona para ver la catástrofe, que describió como "una situación sin precedentes en los últimos años".

Los medios también informaron del hallazgo del cuerpo de una mujer en su cama abrazada a sus dos hijos. Los tres, al parecer, murieron aplastados en su casa.

Españoles y supervivientes en la zona

El embajador español en Italia, Luis Calvo, apuntó que 25 españoles afectados por el seísmo, estudiantes de Erasmus, resultaron ilesos y ya están de vuelta en España. Hay un español ingresado con heridas en una pierna en un hospital, se trata de Juan Fernando González Cordón.

No os lo podéis imaginar: se han caído casas enteras

Enrique Romojaro, un estudiante español en L'Aquila declaró a 20minutos.es que tuvieron que "salir a la calle en pijama cuando todo empezó". "No nos atrevimos a ir al centro porque dicen que la situación está muy fastidiada", aseguró.

Juan Antonio Hernández, un español de 56 años a quien el terremoto sorprendió en Castelnuovo, una pedanía de L'Aquila, contaba: "Ha sido terrorífico, no os lo podéis imaginar: se han caído casas enteras".