Tamara Falcó narra las consecuencias de su subida de peso en 2016: "Muchos contratos que tenía firmados se cayeron"

Tamara Falcó, en 'El Desafío'.
Tamara Falcó, en 'El Desafío'.
ANTENA 3

Tamara Falcó está en uno de los mejores momentos de su vida. Perfeccionando su técnica culinaria en uno de los institutos más prestigiosos especializados en hostelería y compartiendo su vida con el diseñador de coches Íñigo Onieva, la marquesa de Griñón ha hablado acerca de cómo le afectó la subida de peso que protagonizó en 2016.

En una entrevista con Vanity Fair, la colaboradora de El Hormiguero ha explicado que dicho aumento de peso se debió a una etapa de inestabilidad emocional: "En esa época desayunaba filetes empanados", ha admitido la hija de Isabel Preysler, asumiendo que la mala alimentación le llevó a engordar más de veinte kilos.

Falcó ha admitido que la subida de peso tuvo grandes consecuencias a nivel personal y profesional: "Lo pasé muy mal. Muchos contratos que tenía firmados se cayeron. Algunas marcas me dijeron que mi físico no era el que requerían para sus productos. Me penalizaron".

Además, ha asegurado que, en esos momentos tan duros, sintió el apoyo incondicional de toda su familia: "Mi hermano Enrique no lo comprendía. Me decía: 'Tamara, ¡no te pueden dejar sin trabajo por haber engordado!". Sin embargo, la mujer trataba de justificar y comprender las decisiones de las marcas: "Yo, en parte, entendía que habían contratado una imagen y ya no era la misma, pero tengo dudas sobre si eso era ético".

Ahora, tiempo después, Tamara Falcó ha superado esa crisis alimentaria que vivió y se ha convertido en una de las caras más cotizadas del panorama televisivo actual pues, además de contar con un puesto de colaboradora en El Hormiguero, también participa como jurado en El Desafío.

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