La UPNA participa en un proyecto para inducir sensaciones táctiles a distancia sin necesidad de llevar aparatos

Un grupo de investigadores de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) integrado por Asier Marzo Pérez, Amalia Ortiz Nicolás y Mikel Galar Idoate participa en el proyecto internacional 'Touchless' ('Sin contacto'), financiado por la Unión Europea en su convocatoria de tecnologías emergentes y disruptivas (Future Emerging Technologies, FET).
El equipo de la UPNA integrante del proyecto 'Touchless'. De izda. A dcha. Amalia Ortiz, Asier Marzo y Mikel Galar.
El equipo de la UPNA integrante del proyecto 'Touchless'. De izda. A dcha. Amalia Ortiz, Asier Marzo y Mikel Galar.
UPNA - Archivo

El proyecto tiene una duración de cuatro años y está gestionado por un consorcio en el que la UPNA gestiona un presupuesto de 670.000 euros. Además de ella, lo integran University College London (Reino Unido), Copenhagen University (Dinamarca) y las empresas Ultraleap (Reino Unido), Softserve (Polonia) y Crowdhelix (Reino Unido).

El objetivo del proyecto es crear nuevos dispositivos capaces de inducir sensaciones táctiles en las personas desde la distancia y sin que sea necesario que lleven puesto ningún aparato. Estas sensaciones táctiles se transmitirían por medio del aire y su objetivo sería controlar experiencias denominadas "de alto nivel", propias de los humanos, como 'agency' ('agencia', la sensación de estar en control de un sistema) o 'attachment' (la sensación de apego), puesto que parece que el sentido del tacto está muy relacionado con ellas.

"Son emociones que se diferencian de otras más básicas como podrían ser el enfado, la sorpresa o el miedo", precisan los investigadores. Las aplicaciones de la tecnología podrían ser muy diversas. "En general, la ideal del proyecto es utilizar el tacto para que no nos sintamos desconectados del mundo real en las videoconferencias y clases online, que cada vez van a ser más comunes", apuntan sus responsables. El proyecto comenzó antes de la pandemia de la COVID-19 y las restricciones de movilidad "pero a raíz de ello, es cierto que estas tecnologías están más de actualidad que nunca", comentan los investigadores.

El primer desafío tecnológico del proyecto, como se ha indicado, es descubrir y desarrollar tecnologías "táctiles sin contacto", esto es, capaces de transmitir la sensación del tacto a través del aire, con el fin de conseguir esas experiencias de alto nivel anteriormente referidas. "Eso quiere decir que la persona usuaria no necesitará usar ningún dispositivo o tocar objetos físicamente; esto es clave para una interacción higiénica y sin trabas", explican los investigadores.

Para lograr el efecto deseado, se investigarán distintas técnicas: "exploraremos ultrasonidos focalizados (una tecnología que ya dominamos) o piloerección electrostática, es decir, poner los pelos de punta o controlar la dirección de los pelos con diferentes patrones para simular sensaciones de susto o caricias. Se realiza mediante campos electrostáticos generados con multitud de electrodos transparentes que están situados, por ejemplo, debajo de la mesa o en el teclado", apuntan. "También exploraremos la radiación infrarroja o pulsos electromagnéticos con guía de ondas en el aire, entre otras tecnologías", indican.

El segundo desafío tecnológico es la creación de una inteligencia artificial (IA) capaz de determinar las emociones y experiencias de alto nivel de los usuarios a partir de biosensores sin contacto y, lo que es más importante, también capaz de modular el estímulo táctil para controlar y mejorar dichas experiencias. "Esta inteligencia artificial centrada en el ser humano requerirá del desarrollo de nuevos modelos neurocognitivos", apuntan los investigadores.

Asier Marzo Pérez, profesor de informática y 'maker' en el grupo de nueva creación

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