El nuevo enfado de Paula Echevarría

La actriz Paula Echevarría.
La actriz Paula Echevarría.
GTRES
Paula Echevarría.
EUROPA PRESS

Paula Echevarría está (otra vez) enfadada con la prensa. No entiende que se le pregunte por el ya desmentido embarazo de Yana Olina, la novia de Bustamante. Con gesto descarado calla para dejar claro que ya no le importa nada de ese que fue su gran amor, que el tiempo pasó y las heridas cicatrizaron, que ha creado un mundo nuevo y que el cantante ya no está en él.

Paula acelera el paso, atusa su melena de influencer y frunce (bien) el ceño para dar habida cuenta de un cabreo continuo que parece segunda piel. Embarazada de seis meses, no acepta que su pasado, presente y futuro llevan a Bustamante escrito con letras de neón. La musa de los champús prefiere callar ahora que celebra, dice, tres años de amor con Miguel Torres.

Una relación que tardó en admitir públicamente a pesar de que la retrataban saliendo del carisísimo apartamento en el que el futbolista colgaba las botas en tiempos de bonanza económica. Un amor que nació bajo el abrigo de la clandestinidad y que ahora es expuesto cual obra de arte en las redes sociales.

Los más insensibles jurarían que tanta demostración de afecto esconde, en cambio, una realidad menos fastuosa, como más mortal. Paula parece, además, que navega por las redes de su ex en busca de una fotografía que imitar. En cada una de sus imágenes brindando con Cupido, recrea una de esas guerras adolescentes en la que munición y trinchera son pólvora del mismo amor.

Tanto festejo, me explican, no ha sentado bien en algunos de los amigos y protectores de Bustamante que se esfuerzan en demostrar que las fechas no encajan. Tiran de hemeroteca para recordarme que en enero de 2018 Paula echaba balones fuera con un romance que, a tenor de sus propias palabras, empezó el primer día de ese año y no después del divorcio que firmaron en marzo y cuando compartieron su primera imagen juntos.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento