Rechazada la extradición de Assange a EE UU por riesgo de suicidio: ¿y ahora qué pasa con el fundador de WikiLeaks?

Wikileaks founder Julian Assange trial in London
Julian Assange.
DOMINIC LIPINSKI
Julian Assange.

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, al que acusan en Estados Unidos de varios delitos de espionaje y para el que le piden 175 años de prisión, acumula ya varios años en búsqueda por parte del país norteamericano. Se había solicitado una orden de extradición a Reino Unido, donde está detenido actualmente, para juzgarlo en Estados Unidos, pero la jueza británica encargada ha anunciado que no aprueba la solicitud. 

Le acusan de delitos de espionaje por haber filtrado secretos diplomáticos y militares en 2010 a través de Wikileaks. En concreto, está acusado de 17 cargos relacionados con la Ley de Espionaje y uno por fraude y abuso informático, lo que podría llegar a 175 años de prisión.

Según se ha conocido este lunes, Vanessa Baraitser, la jueza responsable del caso, ha rechazado la extradición por el riesgo a la salud que supondría para Assange. A su vez, la jueza ha declarado que la libertad de expresión no ampara "una discreción sin límites al señor Assange para decidir lo que va a publicar".

Al pronunciar su dictamen en la corte penal londinense de Old Bailey, Baraitser consideró "demostrado" que el australiano de 49 años presenta riesgo de suicidio y podría quitarse la vida si es procesado en EE.UU., donde probablemente sería retenido en condiciones de confinamiento. “Sufriría un deterioro que lo llevaría a suicidarse, dada la determinación que le provocan sus trastornos autistas”, ha declarado la magistrada. Por su parte, la Fiscalía ha anunciado que recurrirá la decisión de la jueza, lo que alargará el proceso varios meses o puede que años.

Fotograma del documental 'The War on Journalism: The Case of Julian Assange', que relata la situación vivida por el fundador de Wikileaks.
Fotograma del documental 'The War on Journalism: The Case of Julian Assange', que relata la situación vivida por el fundador de Wikileaks.
FCDH DE BARCELONA

Los numerosos intentos de Estados Unidos para extraditarle

A Estados Unidos no le sentaron nada bien las filtraciones y documentos que  Assange publicó a través de WikiLeaks en 2010. Permitieron demostrar una variedad de crímenes de guerra llevados a cabo por militares estadounidenses. Torturas o asesinatos de civiles y periodistas son algunos de ellos. Así, EE UU lleva ya más de 10 años intentando que pise su suelo para así poder juzgarle y, casi con total seguridad, condenarle. 

También en 2010, Suecia pedía su extradición, ya que acusaban a Assange de delitos de violación y abuso sexual. El cofundador de WikiLeaks negó los hechos y declaró que era tan solo una maniobra para que le terminasen juzgando en EE UU, por lo que decidió pedir asilo a Ecuador y se resguardó en su embajada de Londres desde 2012. Finalmente, Suecia archivó el caso en noviembre de 2019. 

Su estancia en esta residencia se produjo hasta abril de 2019, cuando fue detenido a petición de Estados Unidos. El cofundador de WikiLeaks se encontraba viviendo en la embajada, pero el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, anunció por Twitter la retirada del asilo diplomático por considerarlo "insostenible", en una relación que terminó muy deteriorada. Posteriormente, se filtraron vídeos y conversaciones de Assange dentro de la embajada. 

¿Qué futuro tiene por delante Julian Assange?

Tras el rechazo de extradición por parte de la justicia británica, debido a la elevada probabilidad de suicidio, el Gobierno estadounidense dispone ahora de 14 días para recurrir el fallo, mientras que la defensa de Assange ha solicitado su libertad bajo fianza. Se espera el recurso estadounidense casi con total seguridad, pero la jueza ha sorprendido tras anunciar que el miércoles 6 de enero decidirá si le aplica una libertad condicional. 

Assange se encuentra actualmente en prisión preventiva en Londres por saltarse las restricciones de su libertad provisional en 2012. Además, esta no es la primera vez que se solicita la libertad vigilada, ya que la juez Baraitser denegó a finales de marzo la petición presentada por los abogados de Assange para que el cofundador de Wikileaks abandonara la prisión de Belmarsh, ante el “alto riesgo” de que pudiera ser infectado con el coronavirus.

Su abogado Edward Fitzgerald, relató durante la vista que su cliente había sufrido con anterioridad infecciones de pulmón, dientes, y osteoporosis, por lo que su estado de salud aumentaba el riesgo de que contrajera la enfermedad. “Si continúa detenido, existe un riesgo real de que su salud y su vida se vean seriamente amenazadas, en unas circunstancias de las que le sería imposible escapar”, declaró. 

Ahora, Assange espera que le concedan la libertad condicional mientras espera a que se resuelva el recurso de la Fiscalía y el probable recurso de Estados Unidos. Esto significa que la situación judicial del australiano de 48 años se mantendrá en el aire durante, al menos, varios meses del recién estrenado 2021.

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