El número 49.730 se llevó el cuarto premio, dotado con 200.000 euros a la serie, vendido en la administración 136, ubicada en el madrileño barrio de Lavapiés, y la emoción era tal que su propietaria, Almudena Rueda, no había tenido tiempo de contabilizar los décimos vendidos, aunque aclaró que es un número al que están "abonados", y que venden "todas las semanas". 

Una mujer había comprado ese número porque su madre soñó que su abuela le decía que acababa en treinta

Una de los momentos más emocionantes de la mañana llegó cuando una vecina del barrio que paseaba junto a su marido, cerca de la administración, vio el jaleo de gente y decidió pasar a "ver qué pasaba", momento en el que se enteró de que ella misma llevaba un décimo premiado que iba a destinar a "ayudar" a su hija "a pagar la hipoteca".

Los sueños y las premoniciones también estaban presentes en esta administración. Miguelina, una dominicana que lleva viviendo en España "un año y medio", apuntó que había comprado ese número porque su madre "soñó" con su "abuela que le decía que acababa en treinta, que este era el que iba a tocar".

"Para celebrar con los vecinos"

Por otro lado, Jacinta y Miguel, una pareja de jubilados que vive en el barrio de Lavapiés, se unió a la fiesta, pero en su caso, "para celebrar con sus vecinos" que les habían tocado 16 millones de las antiguas pesetas, ya que llevaban un boleto agraciado con el segundo premio. "Mi hija, que vive en las Rozas nos regaló este número" por eso se lo "vamos a dar" para que haga "obra en casa".

El número fue cantado a las 12,25 h en el noveno alambre de la octava tabla por los niños Alvaro López y Raúl Barrak, que el año pasado cantaron el Gordo y este año han cantado un quinto y un cuarto premio.

Ambas administraciones se encuentran a tan sólo 10 minutos del Salón de Loterías (situado en La Latina) en el que los niños de San Ildefonso están cantando el sorteo.