Vecinos que viven en once bloques de la plaza Gallur y en la calle Oviedo, en La Paz, aseguran que, en diez años, 38 de ellos han sufrido cáncer, de los que han muerto 21, y otros 135 tienen dolores y problemas cardiovasculares, entre otros, "debido a las antenas de telefonía móvil" que rodean sus viviendas.

En sus domicilios, las radiaciones alcanzan 1,8 voltios por metro cuadrado, el triple de lo que recomienda la Agencia Europea de Medio Ambiente y la conferencia de Salzburgo, que es 0,6 voltios por metro cuadrado, según comprobó 20 minutos.

En Zaragoza hay más de 300 antenas de telefonía móvil según Asides

La misma situación se repite en la guardería Virgen del Pilar, junto a la avenida Tenor Fleta. En el interior, la radiación alcanza 0,9 voltios por metro cuadrado y en el patio de juegos, 1,1 voltios.

Esta medición se dispara cuando se realiza una llamada con el teléfono móvil. Entonces se alcanzan los 6,8 voltios por metro cuadrado, 11,33 veces más alta de lo recomendado. La Asociación Independiente para la Defensa de la Salud, Asides, señala que en Zaragoza hay más de 300 antenas, la mitad de ellas situadas cerca de colegios o ilegales en zonas como la avenida San José, la de Cataluña, la plaza Roma, Valdefierro o la plaza Reina Sofía. Por su parte, el Consistorio desconoce cuántas hay instaladas, según confirmaron fuentes municipales.

Las operadoras tienen un mes de plazo para desmontar cada antena ilegal. Si no, el Consistorio puede sancionarles y puede desmontarla. Juan José Calleja, vecino de la plaza Gallur, tiene una antena en su comunidad, que recibe cada tres meses 1.700 euros. A pesar de que el contrato con la operadora se extinguió en octubre, la compañía no ha retirado la antena y paga la cuota, aunque los vecinos devuelvan el ingreso.

"No estamos en contra de los móviles, pero en otros países como en Rusia, hay una tecnología respetuosa con la salud", asegura el secretario de Asides.

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