El último líder del 'comando Vizcaya' de ETA, Arkaitz Goikoetxea Besabe, se declaró este jueves "muy orgulloso" de su militancia en la banda terrorista y se negó a declarar en el primer juicio que se sigue contra él desde que que fue detenido el pasado verano.

Goikoetxea alegó ante la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional que este tribunal "no tiene ningún tipo de legitimidad" porque, según apuntó, el Estado al que representa "oprime" a su pueblo.

Este tribunal no tiene ningún tipo de legitimidad

El terrorista, que fue detenido el 27 de julio pasado por orden del juez Baltasar Garzón,
se enfrenta a una pena de 31 años de cárcel por participar, el 5 de agosto de 2001 en Portugalete (Vizcaya), en un ataque con cócteles molotov en el que resultaron heridos dos agentes de la Ertzaintza.

Durante el juicio, que continuará este viernes, el procesado se negó a contestar las preguntas formuladas por el fiscal Juan Moral, que le imputa dos delitos de lesiones y otro de estragos con carácter terrorista.

Tras su detención como miembro del 'comando Vizcaya', Goikoetxea fue imputado por una decena de delitos, entre ellos el asesinato del guardia civil Juan Manuel Piñuel y los intentos de secuestrar a un concejal socialista y de matar al juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska.