La campaña preventiva de la Policía Local para inspeccionar los transportes escolares en el curso 2008-2009 está dando sus frutos. Aún no se han cumplido los dos primeros meses del presente año académico (comenzó el 15 de septiembre) y el 70% de los autobuses inspeccionados (la patronal calcula que trabajan en Málaga a diario unos 80) han incumplido la normativa vigente y han sido denunciados.

Hasta el momento, se han llevado a cabo 55 actuaciones y 39 de ellas acabaron con una sanción por distintos motivos. En la mayoría de ocasiones (33) el vehículo carecía de la autorización municipal para trasladar a estudiantes, en cinco de tarjeta de transporte e incluso en tres casos el conductor no tenía el permiso especial que se requiere para llevar un transporte de estas características.

Hay casos de conductores que sólo llevan a escolares en día puntuales, afirma CCOO

Además, en uno de ellos viajaba el conductor sin el monitor a su lado que exige la ley, once de los vehículos revisados no habían colocado el cartel indicativo del centro educativo en el lateral derecho y otro del panel que lo distingue como transporte escolar. "Se dan casos de conductores que habitualmente efectúan transportes de mercancías y sólo puntualmente de escolares y son los que no suelen llevar la autorización especial, pero la mayoría de los que habitualmente llevan a niños cuenta con ella", matiza Francisco Vegas, secretario general de carreteras de CCOO de Andalucía.

Aún así, Vegas explica también que la crisis económica ha empujado a las empresas a ser más competitivas aún, por lo que "todo el que puede ahorrar costes incluso incumpliendo o bordeando las normas, lo hace", sentencia.

La visión de la patronal de transportes de la provincia, Apetam, es completamente distinta. Para ellos, la burocracia administrativa no les permite contar con la autorización municipal: "Presentamos la documentación a principios de curso, pero tardan 3 ó 4 meses y hay veces que no nos la dan", describe Juan Antonio Jiménez, presidente de transporte escolar de la asociación, quien afirma que la mayoría de esas multas luego se sobreseen.

En cuanto a los conductores que acrecen del permiso especial, Jiménez se muestra tajante: "Si ese caso se da, tienen que inmovilizarle inmediatamente el autobús".

A vueltas con el cinturón de seguridad

La normativa nacional que rige el transporte escolar obliga desde 2001 a que no puedan viajar dos o más niños en el mismo asiento, que siempre vaya un monitor cuando por lo menos la mitad del pasaje tenga menos de 12 años o a que los autobuses sobrepasen los 16 años. Además, todos los vehículos matriculados a partir de octubre de 2007 deben llevar cinturones de seguridad y asientos preparados para ello. En los anteriores, aún no es obligatorio afirman desde Apetam, porque a los autocares habría que cambiar el asiento entero. Además, sospechan que con la crisis actual el Gobierno no liberará pronto una líneas de ayudas para llevar a cabo es te cambio.