Loli Peralta, la madre del bebé fallecido por el diluvio que cayó en Castellón el pasado sábado, está indignada con el "circo mediático" que se ha organizado por su reacción en el momento del suceso.

La riada les arrastró dando tumbos, perdió el conocimiento y, cuando se recuperó, el bebé había muerto.
Según explica, a las 22.00 horas del pasado sábado 18 de octubre, las lluvias le sorprendieron dentro de su coche en la carretera que une Peñíscola con Càlig. El coche se paró por el agua, pero entonces "no cubría más que un pequeño charquito, por los tobillos".

Loli Peralta salió portando en brazos la sillita y al bebé dentro y a sus otros dos hijos. Al poco tiempo, una enorme riada se la llevó por delante junto a sus tres hijos, la arrastró durante metros, "dando tumbos contra el suelo, paredes...". Cuando se recuperó, comprobó que el bebé estaba muerto. No hubo decisión de soltarle, salvo cuando vio que el cadáver con la sillita, y los dos niños, volverían a conducirle riada abajo. Y entonces la soltó.

Ahora se siente "enojada por la manipulación tramposa y engañosa" que han registrado sus declaraciones cuando han pasado por el filtro de las cámaras y micrófonos. "Han cortado cuatro palabras y ya está, han creado una imagen que no se corresponde en nada con lo que pasó".

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