Italia registra 10.779 muertos, se acerca a los 100.000 contagios y preocupa la situación económica del sur del país

Imagen de un control militar en una carretera de Italia.
Imagen de un control militar en una carretera de Italia.
EFE

El Gobierno italiano anunció este domingo que 756 personas han fallecido en las últimas horas en todo el país por el coronavirus, sumando un total de 10.779 muertos y que el número de nuevos casos hadescendido ligeramente respecto a los del sábado, 5.217 frente a 5.974, para un total de 97.689 contagios.

El repunte de víctimas mortales es inferior al registrado del viernes al sábado, cuando se tuvo constancia de 889 nuevos fallecimientos.

El recuento que ha proporcionado Protección Civil también detalla que 13.030 personas han recibido el alta, 646 más desde el sábado, y que el número de contagios activos en el país, descontando a fallecidos y recuperados, es de 73.880. Un total de 3.906 afectados están en cuidados intensivos.

El balance de este domingo se distingue por el descenso de nuevoscasos en Lombardía: 1.592 frente a los 2.117 de ayer, para un total de 41.007 afectados en esta región italiana, la más sacudida por el virus, donde han fallecido 416 personas en las últimas horas, hasta un total de 6.360 víctimas mortales.

"O estamos en lo más altodela curva o estamos muy cerca. Por tercer día consecutivo, los números permanecieron constantes. Ya no vemos el crecimiento que nos ha acompañado en las últimas semanas", ha declarado el presidente de la región de Lombardía, Attilio Fontana. "No quiero decirlo en voz alta, pero ahora mismo tengo una esperanza más", ha añadido.

Preocupación por la economía

La preocupación del Gobierno tras la alarma de algunos regidores se centra en el impacto económico que la pandemia está teniendo en el país y sobre todo la atención está en el sur.

"Tengo miedo de que las preocupaciones de amplias franjas de la población por la salud, la renta y el futuro, conforme se alargue la crisis se transformen en rabia y en odio. Hay áreas sociales y territorios frágiles", había advirtió el ministro para el Sur, Peppe Provenzano, en un entrevista.

Pocas horas después, el presidente del Gobierno italiano, Giuseppe Conte, anunciaba que anticiparía 4.300 millones de euros del fondo de solidaridad a los ayuntamientos y destinará otros 400 millones para que los municipios los dediquen a ayudar con vales de compra a las personas que debido a la pandemia están sufriendo problemas económicos.

El presidente de la región de Sicilia, Nello Musumeci, aseguró después de que se produjo un caso de un asalto a un supermercado que "no se están produciendo episodios de violencia generalizada", pero que después de que cientos de empresas, con trabajadores con contratos precarios, se han cerrado, es necesario "desactivar esta bomba".

"Hay una emergencia social, hay focos de sufrimiento con el riesgo de que la incomodidad se convierta en ira y la ira se convierta en violencia", afirmó por su parte el alcalde de Palermo, la capital siciliana, Leoluca Orlando.

El alcalde recordó que en los últimos días las familias pobres asistidas por la administración han pasado de 600 a 2200. "Es necesario que estos fondos se distribuyan inmediatamente a los municipios para no dejar a los alcaldes solos para enfrentar esta emergencia social", agregó.

Por su parte, el presidente de la región de Campania, cuya capital es Nápoles, Vicenzo De Luca, expresó en una carta a Conte que "se esperan una mayor contribución" porque "es indispensable conceder ayudas a los ciudadanos en dificultad y a los sectores a los que el prolongarse de la crisis pesa de manera dramática".

"A veces se trata sólo de garantizar el pan a esta pobre gente", dijo De Luca.

Los 400 millones serán repartidos en vales de compra de 25 euros en alimentos entre las personas que lo pedirán a las diferentes asociaciones que se ocupan de solidaridad.

La mafia

El alcalde de Palermo, Leoluca Orlando, también advirtió hoy en una entrevista sobre el riesgo de que la mafia pudiera infiltrarse ante estos fenómenos y recordó "los tiempos en que los trabajadores despedidos de las compañías de la mafia salieron a las calles de Palermo alabando a la mafia que dio trabajo".

El jefe de la Policía italiana Franco Gabrielli y el director central anticrimen de dicha institución, Francesco Messina, ha enviado un informe en el que advierten de la posibilidad de que aumenten las infiltraciones de la mafia en la economía italiana en estos momentos en los que los empresarios se encuentran en dificultades.

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