Un tribunal federal de apelación de EE UU ha bloqueado temporalmente la orden del juez de distrito Ricardo Urbina de poner en libertad en territorio estadounidense a 17 musulmanes de la minoría china uigur detenidos en Guantánamo.

La decisión del tribunal responde a una moción urgente interpuesta por la administración del presidente George W. Bush, en la que pidió la suspensión inmediata del cumplimiento de la orden del magistrado Urbina para poder preparar un recurso.

El Departamento de Justicia ha tenido que actuar con rapidez debido a que, de acuerdo con la orden del juez de distrito, el grupo de uigures debía ser puesto en libertad en EE UU este viernes.

El martes, Urbina ordenó en una decisión sin precedentes la liberación en territorio estadounidense de los 17 presos de la etnia uigur.

El magistrado determinó que no había pruebas de que ese grupo estuviera formado por "combatientes enemigos" o que supusiera un riesgo para Estados Unidos.

Siete años detenidos

El grupo de musulmanes chinos, que lleva siete años detenido en Guantánamo, esperaba desde el 2004 su puesta en libertad.

El Pentágono había declarado que los 17 uigures ya no eran "combatientes enemigos", pero les mantenía retenidos porque no había conseguido encontrar un tercer país que se ofreciera a acogerlos.

El magistrado señaló en su argumentación que la Constitución estadounidense prohíbe detenciones indefinidas sin causa ni cargos.

El Gobierno chino pidió a EE UU el traspaso de la custodia de los chinos musulmanes, pero la administración Bush y organizaciones de derechos humanos temen que el grupo de detenidos pueda ser torturado si son devueltos a su país de origen.

Tras conocer la decisión del juez Urbina, la Casa Blanca expresó su "profunda preocupación y desacuerdo" con la orden.

La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, afirmó que la decisión del tribunal "es contraria a nuestras leyes, incluidos los reglamentos federales de inmigración aprobados por el Congreso".

La Casa Blanca teme que la liberación pueda usarse como precedente

El Gobierno opina que la resolución judicial podría usarse como precedente para otros detenidos en Guantánamo, incluidos enemigos jurados de EE UU, sospechosos de planear los ataques del 11 de septiembre del 2001.

Los abogados de los presos afectados rechazan la decisión del tribunal de apelación con el argumento de que la suspensión prolonga el periodo de detención de los uigures por "meses o años".

Si finalmente se permitiese la liberación del grupo de uigures en EE UU, una asociación de musulmanes chinos en el área de Washington ha prometido que los acogería.