La reunión que celebró este jueves el mandatario de EE UU, George W. Bush, con los candidatos a la presidencia John McCain y Barack Obama y con legisladores de ambos partidos concluyó sin un acuerdo sobre el contenido del plan de rescate financiero.

En esta reunión sin precedentes, que duró aproximadamente una hora, los republicanos de más alto rango mostraron su oposición al principio de acuerdo que habían alcanzado un grupo de líderes de los dos partidos, lo que los obligará a continuar con las negociaciones.

Hay un claro sentido de urgencia y un acuerdo sobre la necesidad de estabilizar los mercados

Los líderes demócratas y republicanos del Congreso habían anunciado horas antes un acuerdo sobre los principios básicos del plan de rescate que solicita el Gobierno para hacer frente a las crisis financiera.

El demócrata Christopher Dodd, que preside el Comité de Banca del Senado, mostró su descontento con los obstáculos que están poniendo algunos republicanos, y aseguró en declaraciones a la CNN que, con su postura, no buscan "un rescate financiero, sino una operación de rescate de la campaña de John McCain".

Ahora, según la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, los líderes del Congreso tendrán que continuar limando sus diferencias para tratar de llegar a un acuerdo sobre la propuesta del Gobierno. Esta propuesta consiste en autorizar al Tesoro para que compre deuda de mala calidad de los bancos por importe de 700.000 millones de dólares.

Continuarán trabajando

"Hay un claro sentido de urgencia y un acuerdo sobre la necesidad de estabilizar los mercados, y prevenir una crisis financiera masiva que afectaría a todo el mundo en Estados Unidos", dijo Perino, después de la reunión celebrada en el ala oeste de la Casa Blanca.

Ahora, los "miembros del Gobierno y los líderes del Congreso continuarán trabajando juntos para elaborar un proyecto que nos permita afrontar este problema lo antes posible", añadió en un comunicado.