Cinco días, numerosas versiones: Ábalos se niega a dimitir tras la crisis por su reunión con la 'número dos' de Maduro

El ministro de Transportes, José Luis Ábalos.
El ministro de Transportes, José Luis Ábalos.
Henar de Pedro

Primero lo negó, luego fue solo un saludo y ha acabado siendo, de momento, una conversación de 25 minutos con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez. El ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha ofrecido en menos de una semana numerosas versiones sobre su encuentro. De todas ellas solo coincide el desenlace: no dimitirá.

Fue el pasado 23 de enero cuando se destapó esta reunión -adelantada por Vozpopuli-, que no habría tenido tanta relevancia si no fuera porque se produjo a altas horas de la madrugada del lunes pasado y porque, además, la número dos de Maduro tiene prohibida la entrada en el espacio Schengen. 

Tras conocer la noticia, la primera reacción del ministro fue negarla, aunque poco después tuvo que admitir los hechos -parcialmente-. Según su versión, acudió a recibir al ministro de Turismo, que iba a visitar Fitur, y hasta poco antes de su llegada desconocía que en ese avión viajaba Rodríguez. Al comprobarlo, una vez que subió al avión, que se encontraba en la pista del aeropuerto de Barajas, ambos se saludaron, aunque sin ningún "contacto formal". Desde su ministerio lo describieron como "un saludo forzado por las circunstancias".

El responsable de Transportes, preguntado por estos hechos durante los últimos días, llegó a quitar relevancia al asunto, que empezó siendo un simple recibimiento a un gran amigo, y se cuestionaba visiblemente molesto por qué se le preguntaba por este encuentro y no por las medidas aprobadas por el Gobierno en las últimas semanas.

La última

Este domingo volvió a ofrecer una nueva versión durante la entrevista que concedió a El Objetivo. En ella, señaló que fue el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien le avisó de la llegada de Delcy Rodríguez a Madrid en el avión privado en el que viajaba Félix Plasencia y le pidió que se "asegurase" de que no tenía intención de bajarse de la aeronave.

Ábalos admitió también que el encuentro entre ambos se alargó durante unos 25 minutos y que durante ese tiempo se limitó a transmitirle la inquietud del Gobierno y a recordarle que no podía pisar suelo español, a lo que Rodríguez le comunicó que lo tenía claro y que se iba a Turquía. 

No obstante, los pilotos tuvieron que descansar antes de ir a Estambul porque habían sobrepasado las horas e hicieron una escala pero, aunque cambió de avión, Delcy Rodríguez no tocó suelo español, según recalcó Ábalos. Hacer "una escala no es territorio español", ha dicho el ministro que ha indicado que "estuvo en el espacio que la policía considera que es frontera".

Apoyo del Gobierno

Pese a las múltiples versiones sobre lo ocurrido y a las críticas de la oposición, que han pedido su comparecencia en el Congreso para dar explicaciones, Ábalos se ha negado en todo momento a dimitir. 

El Gobierno ha minimizado este lunes la polémica, ha negado que se haya desatado una "crisis" por el paso de Rodríguez y ha acusado al PP de usar la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid para pretender dirigir la política exterior española respecto a Venezuela, una competencia reservada en exclusiva al Gobierno.

Esa ha sido la tónica de los últimos días, en los que desde el Ejecutivo han respaldado al ministro y han llegado a asegurar que lo que realmente ha hecho es evitar una crisis diplomática, algo que también sentenció el propio Ábalos durante este domingo: "No he hecho nada mal, sino todo lo contrario. He prestado, si acaso, un servicio a este país".

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