Si Amaya Arzuaga lograba justo antes que Ángel Schlesser ofrecer una impactante puesta en escena de flecos láser transparentes y volúmenes imposibles, Ángel Schlesser, uno de los veteranos de la Pasarela Cibeles, es quien se ha llevado a casa el mayor aplauso con su propuesta de clasicismo renovado.

Schelesser sigue fiel a su impronta: lejos de artificios, sus modelos son sobrios, funcionales, pero sumamente sofisticados. Para mujeres sencillas y "con clase".

Así fue también su último show en Cibeles, que sin embargo ha experimentado en algunos terrenos nuevos, como el de la seda satinada con acabados siderales.

Ha hecho una firme apuesta por las prendas sencillas

Sus excelentes cortes y la caída y calidad de los tejidos ha hecho el resto. Hasta ahora, el único desfile en el que los asistentes parecen haberse ido realmente estusiasmados.

Como novedad, Ángel Schlesser reinventa el clásico esmoquín combinándolo con un pantalón de lamé negro o en su versión más innovadora, con una chaqueta blanca de algodón tecnológico.