Calor al inicio del Summercase.
Escenario central en la primera jornada del Summercase (EFE). EFE

Altas temperaturas y dificultades a la hora de acceder al recinto situado en Boadilla del Monte han marcado las primeras horas de la edición madrileña del festival Summercase, en la que los más madrugadores han podido asistir a las actuaciones de The Kooks, Los Campesinos, Shout out louds y Dorian.

Casi 30 años después de su separación, Sex Pistols ha ofrecido un recital con más música y menos actitud punk que en sus inicios en su primera actuación en España, en un festival que ha iniciado su tercera edición en Madrid con la presencia de Kings of Leon, y la sorpresa de Los Campesinos.

Gran cartel

Los Pistols, que no han permitido a los medios gráficos hacer fotos de su directo, han estado flanqueados en el festival por Kings of Leon -encargados de calentar motores justo antes de la actuación de los padres del punk británico- y de los Kaiser Chiefs, programados junto a Los Planetas como perfecto fin de fiesta del escenario por el que han pasado los de Rotten.

El festival ofrece pop y rock independiente, además de sonidos electrónicos
Summercase, que inicia su tercer año con la competencia directa del consolidado Festival Internacional de Benicàssim, con el que coincide en fechas, ofrece viernes y sábado un programa especializado en pop y rock independiente y sonidos electrónicos de forma simultánea en Madrid y Barcelona.

La afluencia de público en las primeras horas del festival ha sido escasa, a la espera de los grandes nombres del cartel, y ante la dificultad de acceder al recinto situado en Boadilla del Monte. En los dos escenarios principales han tenido que competir por la atención del público dos de las promesas más establecidas del panorama internacional. Por un lado los Shout Out Louds han presentado en directo sus nuevas canciones, mientras que The Kooks contraatacaban a escasos metros con su infalible "She moves in her own way".

Los españoles Dorian han protagonizado una telegráfica actuación de apenas 35 minutos de duración, que en sus inicios no contaba con más de 50 personas ante el escenario y que ha ido sumando muchos más adeptos a medida que presentaban su pop urbano.