Ahí sigue la barandilla. Tras el temporal de mar de invierno, las lluvias de primavera, el calor del verano, el salitre constante... La valla de acceso a la playa de Ereaga en Algorta continúa acumulando capas de óxido, según denuncia el lector Juan Luis Albaizar.

Él vive en este barrio de Getxo y está harto de pasar por ahí y ver el estado de la barandilla. A Juan Luis le da pena la imagen de abandono que da el hierro oxidado. Pero más le preocupa que cualquiera que se vea obligado a agarrarse a la valla pueda sufrir un corte y tenga que ir corriendo al hospital a ponerse la vacuna del tétanos.

El lector recuerda que hace casi un año, en septiembre de 2007, finalizaron las obras de reparación y acondicionamiento del paseo de la playa de Ereaga. Fue una actuación larga y molesta, pero «el resultado final ha merecido pena».

Se pusieron vallas inoxidables, mejoraron los jardines de Igeretxe... Juan Luis no entiende cómo no se aprovechó entonces para cambiar la barandilla herrumbrosa, pese a que ya había quejas de vecinos. «Lo triste del caso es que hay y dinero y mucho en los presupuestos pagados entre todos», lamenta el lector. Aún se muestra confiado en que alguien del Ayuntamiento de Getxo dé solución a esto.

CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE BILBAO