Los andaluces que tengan derecho a ser operados en un centro privado, y de cuya factura tiene que hacerse cargo la Junta, serán avisados mediante una carta personalizada. En ella le informarán de sus derechos al haber superado el tope de demora para intervenirse.

La Junta pretende ganar en transparencia e incrementar las garantías para el paciente
De esta forma, el
Servicio Andaluz de Salud (SAS) admite su incumplimiento, y al enfermo se le evita tener que acudir al centro hospitalario para reclamar que está esperando más de la cuenta. La iniciativa, que se pondrá en marcha antes del próximo otoño, fue anunciada el martes en el Parlamento por la consejera de Salud, María Jesús Montero.

Con ella, la Junta pretende ganar en «transparencia» e incrementar las garantías de tiempos de respuesta. El decreto de Salud establece, por un lado, hasta 120 días como máximo para intervenirse de los once procesos más comunes (entre ellos cataratas y prótesis); y por otro, 180 para 700 técnicas quirúrgicas de todo tipo.

En la web

Además de la carta – que sería el último paso antes d e ser operado– los usuarios en lista de espera podrán informarse, desde que empieza a correr el tiempo, de cuál es su situación a través de la web de la Junta, según avanzó Montero. Bastará con entrar en www.juntadeandalucia.es/salud o en la página del Servicio Andaluz de Salud (www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud).

Previamente, los ciudadanos recibirán una certificación acreditativa de los médicos responsables del servicio o una unidad de gestión quirúrgica. Montero aseguró que modificará la web para hacerla más comprensible a la población. Entre los contenidos disponibles se encontrará también información actualizada de los tiempos medios de respuesta de cada centro público andaluz en intervenciones quirúrgicas, primeras consultas con el especialista y pruebas diagnósticas.

Precisamente ésta es una de las críticas que le hace al SAS la oposición, sobre todo el PP. Cree que hay poca transparencia en la información al paciente en lista de espera, hecho que, según ha denunciado, puede dar lugar a que se «maquillen» los tiempos. También se queja de que no se divulguen los datos de forma periódica.