Ferry hundido en Filipinas.
Rescatan cadáveres del ferry hundido por el tifón en Filipinas (EFE).
Los buceadores encontraron hoy decenas de cadáveres y ningún superviviente en el interior de buque que se hundió el sábado en la región central de Filipinas con más de 800 personas a bordo a causa del tifón que azotó el archipiélago.

Las víctimas mortales del naufragio sucedido a causa de la tormenta fueron halladas flotando en varios de los compartimentos después de que los buzos de la Armada y del servicio de Guarda Costas consiguieran abrir boquetes en el casco y localizaran aberturas para penetrar en el transbordador de siete plantas.

Quedaron atrapados

El portavoz de la Armada filipina, el teniente coronel Edgardo Arévalo, declaró a la prensa que los buceadores no pudieron determinar la cantidad de cadáveres que había dentro del barco debido a la oscuridad, aunque precisó que eran "muchos" y que algunos tenían puestos los chalecos salvavidas.

Algunas de las víctimas tenían los chalecos salvavidas puestos
"Estaba demasiado oscuro dentro para poder decir cuantos eran niños o mayores, pero los buceadores han señalado que la mayoría flotaban y que quedaron atrapados", explicó el portavoz militar.

En el transbordador Princess of Stars, de unas 24.000 toneladas y propiedad de la naviera filipina Sulpicio Lines, iban a bordo un total de 862 personas, incluidos 111 tripulantes, cuando zozobró a unos tres kilómetros al sureste de la isla Sibuyan.

Vertido de combustible

Hasta hoy al mediodía, tan sólo han sido localizados por aldeanos, barcos de pesca o los servicios de rescate, un total de 43 supervivientes del desastre marítimo, que podría ser el más grave ocurrido en Filipinas desde diciembre de 1987, cuando cerca de 4.400 personas perecieron al chocar el ferry "Doña Paz" contra un petrolero.

Los encargados del rescate luchan por evitar el vertido de 100.000 litros de combustible
Las tareas de rescate que llevan a cabo cerca de una veintena de buceadores se centran ahora en sacar hasta la superficie los cadáveres, con cautela para evitar que el buque, del que asoma la proa, se hunda del todo y vierta los casi 100.000 litros de combustible que tiene en sus depósitos.

En tierra firme, al menos 224 personas han muerto y otras 374 han sido dadas por desaparecidas a causa de las riadas y los aludes provocados por el tifón a su paso por regiones del centro y del sur de Filipinas, según datos facilitados por la Cruz Roja.