La madre refugiada en el Consulado de Uruguay entrega a su hija a los Mossos

  • Había puesto una denuncia al padre biológico por malos tratos y abusos a la menor.
Numerosos medios de comunicación y también ciudadanos se han concentrado durante toda la mañana frente al edificio del consulado del Uruguay en Barcelona.
Numerosos medios de comunicación y también ciudadanos se han concentrado durante toda la mañana frente al edificio del consulado del Uruguay en Barcelona.
EFE/ Enric Fontcuberta

La madre de la menor uruguaya, refugiada desde hace una semana en el consulado del pais sudamericano en Barcelona, ha entregado este viernes a su hija a los Mossos d'Esquadra, después de que una juez se lo ordenara.

La juez de primera instancia de Vielha e Mijaran (Lleida) había ordenado entregar a la niña de 7 años que permanecía con su madre, desde el pasado viernes, en el consulado de Uruguay.

En una providencia, la magistrada Cristina Marrero ordenó que la menor fuera entregada "en el improrrogable plazo de dos horas y como máximo hasta las 14.00 horas" a los agentes de la policía catalana que custodian la entrada de la sede diplomática, bajo el riesgo de incurrir en un delito de desobediencia a la autoridad judicial si no se cumple con la solicitud.

No obstante, el padre no ha acudido a la legación, donde estaba previsto que se realizara el traspaso, por lo que, según han confirmado fuentes cercanas al caso a Efe,  la niña ha sido entregada alrededor de las 12:45 horas, pocos minutos antes de que saliera en un vehículo privado acompañada por un equipo de psicólogos y de la policía autonómica en dirección a Vielha (Lleida), donde el padre tiene su domicilio.

Las mismas fuentes han informado de que la menor se ha opuesto "rotundamente" a separarse de la madre, por lo que podría pasar por alguna comisaría antes de dirigirse a Vielha para "calmar" los ánimos".

Los mossos permanecían ante el consulado uruguayo desde el pasado lunes, a la espera de poder entregar a la menor a su padre biológico, que tiene la custodia judicial, después de que la madre se atrincherara en sede diplomática para evitar hacerlo y que el cónsul también se negara a colaborar.

La madre rechaza entregar a su hija al padre después de habérsela llevado a Uruguay, su país natal, y de que se archivara una denuncia por malos tratos y abusos a la menor supuestamente cometidos por el progenitor.

"María no está sola"

A la espera de que se cumpla esta resolución, una veintena de personas, en su mayoría compatriotas uruguayos, han acudido a las puertas del consulado para apoyar a la madre bajo el lema "María no está sola".

La entrega estaba inicialmente prevista para el pasado viernes, día 4, cuando se había establecido que la niña fuera transferida en el Consulado de Uruguay por ser un espacio idóneo, ya que conoce al cónsul y no le resultaría "una persona hostil". Sin embargo, y aunque ambos progenitores se presentaron en la sede, el cónsul se negó a cumplir con la orden, tras lo cual el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay emitió un comunicado en el que subrayó que están exentos de cumplir con ella.

De hecho, el canciller uruguayo, Rodolfo Nin, aseguró el miércoles a la prensa que no pensaban "echar" a la madre del consulado y que estaban esperando a que la magistrada "allane el camino para una entrega de acuerdo a los derechos del niño, que eso es lo que hay que tener en cuenta".

Tras la negativa del cónsul, la jueza instó a los Mossos a custodiar el edificio y entregar a la menor junto con un equipo de psicólogos en el momento en que la madre u otra persona en su representación saliera del edificio, por lo que dos dotaciones de la policía -una en la puerta de la finca y otra en el rellano- aguardaban sine díe.

No obstante, y para no dilatar más el proceso, la magistrada Marrero ha emitido este viernes una providencia en la que pone hora "improrrogable" para la entrega dado que, como ha alertado en diversos autos, la menor está "soportando" una "insostenible situación de tensión".

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