Raquel Martínez, de la calle César Elguezabal, vive «una situación desquiciante desde hace más de un mes» porque no pega ojo, al parecer por las obras nocturnas del Tram bajo la avenida de Alfonso X el Sabio, con un ruido que, opina, «sobrepasa en muchísimas ocasiones los límites permitidos».

Ese sonido, «que se escucha más de noche que de día» y que es «como una taladradora, siempre con la misma intensidad», me explica que no la deja dormir ni a ella «ni a nadie del edificio», de cinco plantas, hecho que denunció a la Policía Local, a la Gerencia de Transportes y Puertos de la Generalitat (GTP), que ejecuta los trabajos para el tranvía, y a las concejalías de Urbanismo, Medio Ambiente y Presidencia. A su denuncia se ha sumado el administrador del edificio y podría añadirse el del inmueble contiguo. La presidenta de la comunidad duerme fuera y Raquel, «en el piso de una amiga, hasta que acaben las obras».

Aunque el ruido podría originarse en un edificio de oficinas de la calle Navas (¿un generador?), nuestra lectora se queja de que «tras llamadas y llamadas, nadie responda, mida si hay contaminación acústica y me ofrezca alguna explicación». El itinerario burocrático es largo y denso. La Policía Local, que visitó la casa de Raquel de noche, asegura que no puede hacer nada al ser una obra autorizada y que los ruidos deben proceder de las actividades del Tram, recomendando acudir al juzgado. La Concejalía de Presidencia no puede actuar sin un informe previo de la de Medio Ambiente, área muy sensible al problema, pero que cede la decisión final a Presidencia (o a la Alcaldía).

Desde el GTP (Tram) me exponen que el túnel para el tranvía en Alfonso X el Sabio se construye 20 metros por debajo del parking, en tres turnos, durante las 24 horas del día y para que la línea entre en fase de pruebas en junio o julio de 2009. La excavación se realiza con picos mecánicos, «que no siempre están en marcha, por lo que sus golpes no son constantes», sin tuneladora y sin motores, me dicen. Y «las obras (me aseguran) están por debajo del nivel permitido de vibraciones y ruidos», algo que se calcula con «hasta diez sistemas de auscultación, (en aceras, edificios, parking,...)». Me comentan que un estudio reciente, encargado a una empresa independiente de Madrid, corrobora que el ruido «está por debajo del mínimo» permitido. En la oficina del GTP (Castaños, 32) solicito leer el resultado del citado informe, que no me facilitan ni tampoco recibo por correo (fuentes municipales me indican que «está haciéndose»). El personal del parking testifica que hay «bastantes vibraciones», declaración contraria a la que el GTP dice que obtuvo.

EVALUACIÓN DE LA RESPUESTA

Gerencia de Transportes y Puertos del Consell : Suspenso

¿Tienes alguna queja sobre la administración? Déjala escrita aquí o envía un mensaje a defensoralicante@20minutos.es