Concierto
Imagen de archivo de un concierto en las Fiestas de la Virgen de la Paloma. AYUNTAMIENTO DE MADRID

El gigante mundial en venta de entradas de espectáculos musicales Ticketmaster ha atrasado hasta 2020 la llegada a su sistema en España de la opción para la compraventa de tickets entre particulares, que debería haberse implementado este año y que funciona "con éxito" desde hace 4 meses en Reino Unido.

"Los plazos con la tecnología no siempre se cumplen y se trata de un proceso que se está poniendo en marcha en más de veinte países en paralelo", se ha disculpado este jueves Eugeni Calsamiglia, máximo responsable en España de esta compañía que el pasado año vendió 10 millones de entradas (aproximadamente el 81% para conciertos y el 18% para festivales).

La nueva fecha se ha dado en el marco del II Observatorio de la Música en Vivo organizado en Madrid por esta empresa, que ha desvelado que prácticamente la totalidad de las transacciones que realizó en 2018 en España fue digital, un 98%, frente al 89% de 2017.

Más acusado aún es el incremento en el uso del móvil para la gestión de este tipo de operaciones, un 38% de las mismas (un 25% un año antes).

Entre los datos desvelados, destaca asimismo que el gasto medio por concierto en 2018 fue de 54 euros, dos euros más que en 2017, aunque se ha percibido un ligero incremento del número de personas que compra solo una entrada en lugar de dos.

Leve pero reseñable es también el aumento del número de mujeres que adquieren entradas, un 48% (un 2 por ciento más que en el período previo) por el 52% de hombres. De todos ellos, un 9% fueron extranjeros procedentes de 195 países diferentes.

En un "año fantástico para la música en directo en España" como fue 2018, con cifras de récord, cabe subrayar sin embargo que los compradores se mostraron más cautos en sus adquisiciones, sobre todo en los festivales.

Frente a 2017, cuando el pico de ventas en la primera semana fue muy claro con un 64% para conciertos y un 52 para festivales, el pasado año ese efecto llamada solo se materializó en un 38% en el primer caso y en un 22% en el segundo, "a la espera de que se confirmaran grandes nombres en los carteles".

Ante colapsos en el sistema como los de la semana pasada, cuando abrió la taquilla para los conciertos finales de la gira de Rosalía, el equipo de Ticketmaster ha defendido que se ha realizado "una inversión continuada en mejorar el rendimiento de la plataforma y que solo se produce con artistas de gran perfil, cuando hay un gran desequilibrio entre oferta y demanda".

"Tenemos un alto rendimiento de ventas con miles de transacciones por minuto. La cola virtual, que no es más que un mecanismo de protección cuando se llega al límite de la plataforma para ordenar a quienes llegan más tarde a la compra, igual ahora solo se activa en cuatro eventos al año", ha insistido Sergio Castrodeza, director de Operaciones de la compañía.

A ese respecto, Ticketmaster ha reconocido que, según sus encuestas, al 55% de sus compradores les gustaría que el proceso de venta fuera "más claro y transparente".

Sus máximos responsables, no obstante, no han querido pronunciarse sobre el escándalo que sacudió a la empresa el pasado año en EE UU, cuando fue acusada de colaborar con revendedores. "En EE UU funcionan con reglas diferentes y desde el desconocimiento del caso prefiero no hacer declaraciones", se ha limitado a decir Calsamiglia.