Pablo Yglesias
Pablo Yglesias junto a su coche, en la selva amazónica (Perú). Pablo Yglesias

La conservación del medio ambiente siempre ha sido una prioridad para Pablo Yglesias, un joven catalán asentado en Perú desde hace siete años. "Llegué a Perú en junio de 2013, como voluntario en un proyecto de conservación de la selva de Manu", explica este joven a 20minutos.

Ahora parece que hemos tomado conciencia del problema del cambio climático; la juventud ha tomado el liderazgo de esta lucha con activistas como Greta Thunberg, que no estando exenta de recibir opiniones opuestas, conmocionó con su discurso en la Cumbre Climática de la ONU. Pero el activismo y concienciación de Yglesias no es algo "de ahora".

Apenas un año después de llegar a Perú, junto con otros dos compañeros, también españoles, fundó el Proyecto de Tierra Linda. Pablo se dedicó a reforestar la Amazonía, antes de embarcarse en este proyecto, con el que quiere conseguir plantar más de 10.000 árboles.

En este momento, y conmemorando el Día Mundial del Hábitat, es importante "recordar la importancia de su cuidado", afirma Yglesias. "Debido al cambio climático, la temperatura está subiendo y los bosques no se adaptan a la misma velocidad"

Esta idea de conservación nace para "restablecer la relación entre el medio ambiente natural y el ser humano". Así se presenta este proyecto al público, animando a las personas a que participen voluntariamente en la investigación y cuidado de la naturaleza.

A parte de la creación de este Tierra Linda, los fundadores han creído necesario "crear una fundación de estudios amazónicos", y para conseguirlo, han lanzado una recaudación de fondos en la página Gofundme, con la que pretenden alcanzar a la cuota necesaria para que la fundación salga hacia delante, unos 10.000 euros.

La finalidad de la misma será "la formación a través de talleres teórico y práctico de reforestación y restauración de bosques tropicales amazónicos e instruir a personas para así reforestar la Amazonía de manera exponencial".

"Cada día aprendemos cosas nuevas para incorporarlas a nuestro proyecto", explica Yglesias, que, además, ha encontrado un compañero inesperado: un perro al que puso el nombre de Inti, (sol en Quechua). Se encontraron en un restaurante de peruano al que Yglesias suele ir a comer, y están juntos desde entonces.

Pero no todo es tan mágico como estar rodeado de naturaleza realizando trabajos de cuidado del medio ambiente, existen muchos intereses en la explotación del mismo. "Estamos presionados por políticas mineras, madereros, narcotraficantes e incluso algunas ONG con intereses dudosos", afirma contundente el fundador de Tierra Linda.

Los narcos suelen quemar terrenos de selva para crear plantaciones de cocaína, los empresarios se aprovechan de los nativos y las oenegés tienen "intereses dudosos", explica Yglesias.


Quema de terreno en la selva amazónica (Pablo Yglesias).

Yglesias tiene que tener especial cuidado a la hora de denunciar estas presiones, puesto que la última vez que se encontró un pozo de maceración de cocaína y dio voz de ello, recibió amenazas.

Amenazas que también llegan desde el ambiente político. "Me enfrenté al sobrino del ministro de turismo de Perú. Este hombre organizó una ultramaratón en la  Amazonía y los corredores cruzaban por la reserva de Tierra Linda. Me encontré con dos montañas de plástico rojo que utilizan para la señalización y lo denunciamos en Internet", explica.

La intrusión de empresarios y políticos no hace fácil la conservación. "Los nativos empiezan a depender del dinero occidental y se crean necesidades que no tenían, muchos de ellos empiezan a cortar árboles para vender madera", afirma Yglesias. Como consecuencia de estas prácticas, los gobiernos y las onegés corruptas se benefician y sacan rédito económico.

"Ciertas ONGs saben que el medio ambiente mueve dinero y están allí por eso", explica.

"La gente sabe que tiene que cambiar. pero no sabe cómo"

Las medidas sociales para la conservación del medio ambiente pasan por la concienciación y la información correcta. "La gente sabe que tiene que cambiar pero no saben cómo hacerlo y, como es natural, cometen errores", explica Yglesias.

"Creo que cada vez hay más conciencia, pero no es suficiente", sentencia. Este joven conservacionista apuesta vivir en equilibrio, por ejemplo, devolviendo el poder territorial de la Amazonía "a sus verdaderos dueños, los nativos amazónicos". "Ellos saben cómo gestionar de manera sostenible sus recursos", afirma.

En cuanto a la política, Yglesias cree que el capitalismo "consume más recursos de lo que el planeta ofrece", lo que hace muy difícil la sostenibilidad del planeta. "Con otra gestión podríamos abastecer de alimentos y energía a toda la población mundial sin ningún problema", explica.