Pedro Sánchez, en el Congreso
Pedro Sánchez, en el Congreso. EFE

La XIII Legislatura concluye este lunes, tras cuatro meses, al cerrarse la medianoche de este 23 de septiembre el plazo en el que sería posible una investidura, lo que automáticamente provocará la disolución de las Cortes y el inicio del camino hacia la repetición electoral del 10 de noviembre.

El candidato socialista, Pedro Sánchez, por encargo del rey se presentó al pleno de investidura de julio, que al ser fallido activó el plazo de dos meses desde la primera, tal y como recoge la Constitución en su artículo 99.

El lunes 23 de septiembre acaba dicho plazo, así que el martes se publicará en el BOE el decreto de convocatoria electoral que conlleva la disolución de las Cortes.

El 25 de este mes comenzará a contar el reloj de las elecciones, que abarcará 47 días, no los 54 habituales, ya que en 2016 entró en vigor una reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral (LOREG) que regulaba los procesos electorales derivados del artículo 99 de la Constitución, el que dibuja los escenarios en caso de que no triunfe la investidura.

La disposición adicional séptima de la citada LOREG es el precepto que organiza estos procesos electorales, que serán más breves, más baratos y más ágiles.

La reforma de la ley contrae los plazos, fija la duración de la campaña en ocho días -no las dos semanas de siempre- y reduce la cuantía de las subvenciones electorales y del límite del gasto electoral.

La XIII legislatura es la segunda más corta de la democracia, con cuatro meses de duración. Todavía duró menos la XI legislatura, que duró 111 días (tres meses y 20 días). Se abrió el 13 de enero de 2016, tas las elecciones de diciembre y se cerró en mayo.