Juan Diego, Luis Tosar y Alberto San Juan representan
la peor cara del sistema empresarial en Casual day, cinta en la que un grupo de trabajadores se ve obligado a pasar un fin de semana unido para mejorar su ambiente laboral en este nuevo trabajo de Max Lemcke que se estrena este viernes.

La cinta sugiere que sólo se sobrevive en una empresa a base de sumisión o arribismo
El Casual day, que da nombre a esta comedia hecha de "un humor algo más ácido y negro de lo normal", es una práctica empresarial importada de Estados Unidos que sirve a Lemcke "como pretexto para retratar la realidad social actual, a través de unos personajes que viven cierto patetismo en sus relaciones cotidianas", ha explicado en Madrid el director, que ha contado también con Álex Angulo, Malena Alterio y Arturo Valls.

Es una situación reflejada "desde arquetipos, no desde la caricatura", ha explicado su protagonista Juan Diego, acerca de una historia que plantea situaciones muy similares a las de cualquier empresa española, en las que el mejor modo de sobrevivir se encuentra en la sumisión o el arribismo.

Las dos víctimas principales de este Casual day son los personajes interpretados por Javier Ríos y Estíbaliz Gabilondo, los dos nuevos fichajes de la empresa que han llegado a ella por su relación personal con la hija del jefe.

Él se las tiene que ver con su despótico suegro, interpretado por Juan Diego, y su ascenso profesional depende de la relación sentimental con su hija, mientras que ella tiene que decidir si acostarse con uno de los directivos, al que da vida Luis Tosar, para así medrar en su puesto trabajo.

Casual day incide en un cine empresarial que cada vez puede encontrarse con más frecuencia en el cine español, en títulos como Smoking room o El método.

El reciente ganador del Goya al mejor actor principal por Bajo las estrellas, Alberto San Juan, interpreta a un psicólogo que encarna "la cara amable que ofrece la estrategia empresarial para que la explotación laboral sea más llevadera", según afirmó el propio actor.