El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, insinuó este miércoles que organizaciones no gubernamentales (ONG) pueden estar tras los incendios desatados en el Amazonas, que son los mayores registrados en los últimos años.

"Puede haber, sí, y no estoy afirmando, una acción criminal de esos 'oenegeros' para llamar la atención contra mi persona, contra el Gobierno de Brasil, y esa es la guerra que nosotros enfrentamos", declaró ante los periodistas Bolsonaro, cuyas agresivas políticas para la explotación comercial en la región han levantado polémicas.

Para reforzar su tesis, Bolsonaro citó que su Gobierno ha "cortado el dinero público que iba para las ONGs" que operan en la región amazónica, con proyectos "supuestamente" volcados al cuidado del ecosistema.

Buscar a los responsables de los incendios

"De esa forma, ese personal está sintiendo la falta de dinero", agregó el gobernante de ultraderecha, quien apuntó que ahora la tarea de las autoridades es determinar si los incendios en el mayor pulmón del planeta han sido provocados.

"El crimen existe. Ahora, tenemos que hacer lo posible para que ese crimen no aumente" y establecer las responsabilidades "si es que las hubiera", indicó Bolsonaro, quien insistió en que las ONGs que operan en la Amazonía "representan intereses ajenos" a Brasil.

Según el estatal Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE), que contabiliza los incendios con la ayuda de imágenes de satélite, los focos de fuego en todo el país en lo que va de este año superan en un 83% a los del mismo período de 2018.

Acción de los 'hacendados'

Las ONGs, por el contrario, temen que el aumento de los incendios pueda deberse a la acción de 'hacendados' y empresarios del campo que, animados por las políticas de Bolsonaro, han decidido avanzar sobre la Amazonía para extender sus plantíos.

Según el Instituto de Pesquisa Ambiental de la Amazonía (Ipam), el aumento de los incendios "tiene relación con la deforestación y no con una sequía más fuerte como podría suponerse".

En un comunicado, esa institución independiente sostuvo que "si la sequía no explica los incendios, la retomada de la deforestación sí lo hace. El fuego es normalmente usado (por colonos y 'hacendados') para limpiar el terreno después de la deforestación".

Suspensión de ayudas económicas

El aumento de tala de árboles y deforestación en el "pulmón verde del planeta" desde la llegada al poder del presidente ultraderechista Jair Bolsonaro han llevado a Noruega y Alemania a suspender partidas económicas destinadas al Fondo Amazonía, dedicado a la protección ambiental de Brasil y del que ambos países son los principales valedores.

Los dos estados argumentan que sus donaciones están sujetas a "resultados verificados de reducción de la deforestación" que no se están cumpliendo.