Aeronave de Evelop
Aeronave de Evelop. EFE

Los servicios de emergencias atendieron este martes a 16 pasajeros en el aeropuerto de Madrid-Barajas al resultar heridos tras 15 segundos de intensas turbulencias durante su vuelo, procedente de Port Louis (Isla Mauricio), y que aterrizó a las 19.15 horas en la capital española.

Tal y como informa a 20minutos una pasajera del vuelo EVE838, de la compañía Evelop, los hechos se produjeron cuando el avión (un Airbus 330-343) volaba a la altura de Madagascar, provocando momentos "de tensión". "Me dijeron que, según comentaban algunas azafatas, el avión descendió 500 metros en horizontal y 1.000 en picado".

Los pasajeros sufrieron cortes y contusiones leves, además de daños en la cabeza y en las extremidades, al tratar de protegerse: "Estaba en el baño, caí y me di en la cabeza. Cuando intenté llegar a mi asiento vi a la gente por el suelo, madres muy asustadas protegiendo a sus hijos...", explica la afectada.  Algunos incluso fueron golpeados con objetos que "volaban".

Las turbulencias duraron "entre 15 y 20 segundos" y hubo "personas y objetos volando, chillidos y mucha angustia". Aún quedaban siete horas para llegar a España: "El trayecto se vivió con muchos nervios, había menos tripulación porque algunas azafatas resultaron heridas. A una se la llevaron a la parte delantera del avión".

Además, no todos los pasajeros tenían abrochado el cinturón de seguridad cuando ocurrieron los hechos, lo que agravó los efectos de las turbulencias. La compañía, en este sentido, defiende en un comunicado que "la señal que indica el uso obligatorio de cinturones de seguridad se encontraba activada" en el momento de las turbulencias.

El comandante comunicó durante el vuelo al control aéreo la necesidad de tener "prevenidos en el aeropuerto" a los servicios de atención médica, por lo que los pasajeros fueron inmediatamente atendidos tras aterrizaje en la terminal T4 del aeropuerto: "Una azafata comentó que pronto llegarían los servicios médicos y la Guardia Civil", relata.

Afortunadamente, los momentos de "horror" se aliviaron con rapidez al reconducirse el vuelo con éxito. "El avión tomó tierra, sin novedad, a las 19:15 horas y fue estacionado en una posición en remoto, para facilitar las tareas de atención y no interferir la normal operativa del aeropuerto, donde esperaban las asistencias médicas", ha informado Aena.

Allí actuó el servicio médico de Barajas, que recurrió al Samur para que trasladase a los hospitales Ramón y Cajal, La Paz, el 12 de Octubre y Sanchinarro. Se hizo en un transporte colectivo mediante dos viajes al no haberse producido lesiones de gravedad. El Samur llevó al hospital a un grupo de 10 pasajeros (a las 19.50 horas) y, a continuación, a otros cuatro (a las 20.30 horas), para su valoración en los centros hospitalarios. Todos fueron dados de alta en el mismo día.

La compañía Evelop asegura que "en ningún momento se puso en peligro la seguridad del vuelo" y defiende que la turbulencia, de carácter severo, era indetectable por el radar del avión. "Lamentamos profundamente los daños personales causados a todas las personas que hayan resultado afectadas y ponemos de manifiesto que lo ocurrido fue un caso aislado producido por una inclemencia meteorológica que en ningún momento afectó a la seguridad del vuelo".