Una joven, sentada con las piernas cruzadas
Una joven, sentada con las piernas cruzadas. GTRES

Con la llegada del verano y las altas temperaturas es habitual notar las piernas cansadas, pesadas e hinchadas. Se trata de un problema que, aunque puede afectar a ambos sexos, es más común en las mujeres por cuestiones hormonales. Esto se conoce como edema periférico y no es más que una acumulación anormal de agua en los tejidos y músculos de las extremidades inferiores. Aunque molesto y poco estético, por lo general no suele esconder graves problemas de salud, pero conviene consultar a un angiólogo -médico que se ocupa de las enfermedades que afectan a los vasos sanguíneos- si el problema persiste, pues afecta con mayor intensidad a personas con insuficiencia venosa o linfática y puede esconder problemas renales o cardiacos.

¿Por qué se nos hinchan las piernas en verano?

Como apuntan en la Asociación Cuida Tus Venas -que trabaja por la concienciación sobre la Insuficiencia Venosa Crónica o IVC-, el calor dilata las venas y los capilares, lo que se traduce en un retorno venoso menos eficiente. Se trata de un mecanismo adaptativo para regular la temperatura corporal, pero que favorece a la retención de líquidos y, por tanto, que nuestras piernas y pies se hinchen. Además de las altas temperaturas, tenemos más posibilidades de sufrir piernas cansadas e hinchadas si:

  • Llevamos una vida sedentaria y estamos mucho tiempo sentados o de pie sin movernos.
  • Padecemos obesidad.
  • Estamos con la menstruación, embarazadas o pasando por la menopausia.
  • Llevamos una dieta desequilibrada rica en azúcares y sal.
  • Tomamos medicamentos que favorezcan la retención de líquidos.
  • Sufrimos determinadas enfermedades, como renales, cardiacas, hipotiroidismo, etc.

¿Cómo podemos aliviar y evitar las piernas hinchadas?

Hay varias cosas que podemos hacer para aliviar las piernas cansadas e incluso para prevenirlas. Cuida Tus Venas nos da algunos consejos:

  • Evitar estar mucho tiempo sentado y lleva una vida activa físicamente. Para ello, camina, al menos, media hora al día. El verano es la época ideal para hacerlo, sobre todo si estamos de vacaciones en la costa, donde un paseo por la orilla de la playa puede ser especialmente placentero y beneficioso ara tus piernas.
  • Duchas o baños de agua fría. Y si alternamos agua fría y caliente, mejor. El contraste ayudará a calmar las molestias.
  • Date un masaje, si es con un gel frío, mejor. Durante unos minutos masajea tus piernas de forma ascendente y, para terminar, mantenlas en alto durante un rato.
  • Evita la ropa ajustada, que obstruya el retorno venoso. Opta por pantalones anchos, shorts, vestidos, faldas...
  • Evita o limita la exposición al sol, sobre todo en las horas de mucho calor, ya que también favorece la dilatación venosa.


Además, también puedes:

  • Realizar ejercicios específicos para las piernas, como subir escaleras, sentadillas, bicicleta, correr, saltar... pues favorecen la circulación.
  • Beber mucha agua para ayudar a eliminar los líquidos acumulados.
  • Evitar la sal y el azúcar, que contribuyen a la retención de líquidos.
  • Optar por una dieta ligera rica en frutas y verduras.

Si, a pesar de llevar a cabo estos consejos, la hinchazón y sensación de cansancio en las piernas no mejoran, deberás acudir a tu médico para que valore tu estado de salud general.