Hija de una de las mujeres más populares y televisivas de España y de uno de los toreros más mediáticos de las últimas décadas, Andrea Janeiro cumple este sábado 20 años. Famosa incluso antes de nacer, la primogénita de Jesulín de Ubrique y Belén Esteban parecía abocada a vivir entre los focos que han acompañado durante años a sus padres, pero la madrileña lleva años huyendo denodadamente de los medios de comunicación.

Debido a la fama de sus progenitores y a algunos episodios de su biografía que han pasado a engrosar el imaginario colectivo nacional, como el mítico "Andreíta, cómete el pollo", todo hacía presagiar que era cuestión de tiempo que se convirtiese en una estrella del papel couché. No obstante, la joven se ha afanado en esquivar las cámaras y ha decidido centrarse en sus estudios fuera de España.

Este año en el que cambia de década ha sido especialmente emotivo para Andrea debido a la boda de su madre con Miguel Marcos, un enlace que ayudó a organizar y cuyos preparativos se encargó de ultimar con repetidos viajes desde Birmingham, ciudad en la que reside. Ya en la ceremonia nupcial, la joven leyó un conmovedor discurso en el que agradeció a Belén Esteban la educación que le había brindado y que arrancó las lágrimas de los asistentes.

Además de una gran participación en la preparación del enlace, con una mención especial en la elección del vestido, Andrea también acudió a la despedida de soltera de su madre en Ibiza. No quiso perderse la celebración por todo lo alto que las amigas de Belén Esteban organizaron a la 'princesa del pueblo', con noche en el Hard Rock Hotel de la isla balear.

Actualmente, Andrea estudia desde 2017 en el Birmingham Metropolitan College, donde se forma como locutora de radio. La joven eligió esta universidad inglesa para huir de los medios de comunicación y para vivir en la misma localidad donde se encuentra su novio, Daniel Wozza Worrall, al que conoció un verano en Benidorm.

A pesar de sus intensos cuidados para huir de las cámaras, la joven fue vista recientemente en el concierto de Rosalía en la primera jornada del Mad Cool. Belén Esteban había sido invitada la Welcome Party del festival en la que actuaba la artista catalana y Andrea, gran seguidora de la cantante, no quiso perderse el espectáculo.

A pesar de que la exposición de sus padres al foco mediático ha sido en gran medida lo que ha permitido a Andrea gozar de la vida que lleva, la joven parece decidida a seguir alejada de las cámaras en la década que estrena este sábado.