Carola Rackete
Carola Rackete, en el barco de la ONG 'Sea Watch'. ONG SEA WATCH / EFE

El comisario europeo de Ayuda Humanitaria y Gestión de Crisis, Christos Stylianides, recordó este miércoles ante el Parlamento Europeo que los países de la Unión Europea tienen el deber legal de asistir a personas o barcos en problemas, una postura que compartió buena parte del hemiciclo.

"Los Estados miembros están obligados legalmente a dar asistencia a personas y buques que se encuentran en problemas en el mar. Y si me permiten añadir, también es nuestro deber moral", dijo el comisario europeo, que subrayó el importante papel que juegan las ONG para salvar vidas.

El debate en la Eurocámara llega en el primer pleno con debates de la legislatura y apenas unas semanas después de que la alemana Carola Rackete, capitana del barco de la ONG Sea Watch, estuviera arrestada en Italia por rescatar a 53 migrantes cerca de la costa de Libia y llevarlos a Lampedusa.

Stylianides advirtió de que "ninguna forma de asistencia genuina" a inmigrantes debería criminalizarse bajo la legislación europea y subrayó que un sistema donde las personas se ven obligadas a recurrir a traficantes "no puede ser parte de un plan sostenible de inmigración y asilo".

El eurodiputado del Partido Popular Europeo Jeroen Lenaers lamentó que la Eurocámara haya entrado en "el día de la marmota" con los debates sobre inmigración, con discusiones sobre este asunto cada vez que el tema vuelve a la opinión pública pero sin haber encontrado aún soluciones.

Lenaers coincidió con Stylianides en que el deber de rescatar a personas en el mar "no solo es legal sino también moral", una postura que compartió el eurodiputado del PSOE Juan Fernando López Aguilar, que exigió a la Comisión y al Consejo "cambiar la mirada" sobre este tema.

Además, pidió el compromiso de la presidencia rotatoria del Consejo, que este semestre corresponde a Finlandia, para desbloquear la reforma del sistema de asilo europeo, bloqueado desde hace meses a nivel de Estados miembros, y evitar así el "ritual" de lamentar las muertes en el mar en cada pleno del Parlamento.

También la eurodiputada de PNV Izaskun Bilbao pidió a Finlancia que demuestre su compromiso con la defensa del Estado de derecho "poniendo en su sitio a los muchos estados y gobiernos que están incumpliendo la legislación internacional de asilo y marítima ante la tragedia del Mediterráneo".

Desde el grupo de la Izquierda Unitaria, Miguel Urbán (Podemos) y Sira Rego (IU) insistieron en su reclamo de crear una misión civil europea de búsqueda y rescate en el mar y reclamaron acabar con la criminalización de las ONG que actúan en el Mediterráneo.

"Salvar vidas no es un delito. Hagamos que cerrar puertos y multar a quienes las salvan sí lo sea", afirmó Rego.

Como voz disonante, el eurodiputado de Vox Jorge Buxadé afeó a los gobiernos europeos "que animen a miles de personas que están en África a lanzarse a un viaje mortal en el Mediterráneo" a través del efecto llamada y aseguró que la forma eficaz de poner freno a las muertes en el mar es la "lucha implacable contra inmigración ilegal".

"Nosotros no podemos admitir que desde las instituciones comunitarias se anime a la actuación de capitanes que quieren seguir trayendo de forma ilegal seres humanos con incumplimiento de nuestra normativa nacional y comunitaria", criticó.