Un agente de la Policía Nacional
Un agente de la Policía Nacional en una imagen de archivo. EUROPA PRESS

El 8 de febrero de 2015 Borja Salvador salía sobre las 8 de la mañana de su trabajo en Fuengirola, Málaga, y vio a un par de personas forcejeando con una mujer por su bolso.

El joven, que por entonces contaba 22 años no se lo pensó y fue en su defensa. Salió corriendo tras los ladrones, un hombre y una mujer, al escuchar las llamadas de auxilio de la asaltada y, tras dar alcance al hombre, se produjo un forcejeo con uno de ellos y le propinó dos puñetazos.

El ladrón murió dos días más tarde por un traumatismo craneoencefálico.

En el juicio por la muerte de esta persona, que tuvo lugar en julio del 2018 en Málaga, el abogado defensor de Borja, Alfredo Herrera, aseguró que su cliente solo quería socorrer a la mujer que estaba siendo golpeada en el suelo.

Al fallecido, que entonces tenía 42 años y era consumidor de cocaína y cannabis, le constaba una orden de búsqueda y detención e ingreso en prisión por un asunto que estaba siendo investigado en un Juzgado de Marbella, informó la agencia EFE. Además contaba ya con seis arrestos por robo con fuerza, hurto, resistencia, desobediencia, falsedad en documentos y delito contra la salud pública.

Borja Salvador, ahora con 26 años, fue condenado en 2018 por homicidio por imprudencia a 2 años de prisión y a pagar cerca de 180.000 euros a los familiares del ladrón.

Este martes se han activado varias inciativas por parte del partido Vox y en la página change.org para ayudarle a pagar la multa y pedir su indulto, pero su letrado ha comentado que el joven agradece todo el apoyo que está recibiendo pero que "afrontará las consecuencias de la sentencia personalmente"por lo que ha decidido no aceptar el dinero recaudado por Vox para pagar la multa y tampoco va a solicitar personalmente el indulto.

Sí ha presentado un recurso de amparo ante el Tribunal Constituacional.