Albert Batlle
Albert Batlle en una imagen de archivo. EUROPA PRESS

Tras un mandato en el que la delincuencia se ha disparado en Barcelona, la alcaldesa, Ada Colau, ha decidido recuperar la figura del teniente de alcalde de Seguridad, después de hacerla desaparecer cuando llegó a la alcaldía en 2015, pues entonces quiso ser ella la máxima autoridad de la Guàrdia Urbana. Como apuntaban todas las quinielas, el cargo ha caído en el exjefe de los Mossos d'Esquadra y concejal del PSC Albert Batlle, que tiene como deberes reconducir la situación para que disminuyan los delitos en la ciudad. Batlle se estrenará con un plato fuerte, pues fuentes municipales han informado este miércoles de que el viernes 19 de julio está prevista la reunión trimestral de la Junta Local de Seguridad.

El anuncio de la celebración de este encuentro ha llegado en un momento especialmente delicado en lo que a delincuencia se refiere, pues pocas veces como en los últimos 15 días las calles de Barcelona han sido un reflejo tan claro de lo que apuntan las estadísticas policiales y las encuestas de opinión desde hace unos dos años: que no son buenos tiempos en la ciudad en materia de delincuencia. Robos con violencia, asesinatos y violaciones con la capital catalana como escenario están llenando páginas y páginas de periódicos y además, el Ministerio del Interior acaba de publicar unos datos nada alentadores sobre infracciones penales en el municipio.

Sin embargo, desde el Ayuntamiento han asegurado este miércoles que la del viernes 19 –la fecha no está completamente cerrada, a la espera de que las autoridades confirmen su asistencia– no será una Junta Local de Seguridad extraordinaria, sino que es la que se realiza siempre cuando empieza el verano. Han explicado, además, que se espera que el conseller de Interior, Miquel Buch, pueda participar en el encuentro, ya que hace un año que no acude a esta cita trimestral, que se celebró por última vez en abril.

La Junta, con Batlle a la cabeza, deberá hacer frente a las cifras del Ministerio del Interior, que muestran que entre enero y marzo de este año las infracciones penales aumentaron un 12,2% en Barcelona en relación al mismo periodo de 2018, al pasar de 43.979 a 49.363. Lo que más crecieron fueron los robos con violencia e intimidación, de 2.760 a 3.549, un 28,2%, y les siguieron los delitos contra la libertad e indemnidad sexual, que se incrementaron un 23,1%, de 173 a 213 –dentro de este grupo, sin embargo, las agresiones con penetración bajaron un 25,7%–. También subieron las sustracciones de vehículos (un 22,9%, de 1.053 a 1.294), los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones (15,5%, de 2.032 a 2.346) o los hurtos (9,3%, de 24.562 a 26.836).

Son datos que se han hecho públicos después de que Interior diera a conocer que los delitos se dispararon un 25% entre 2016 y 2018, durante el anterior mandato de Colau, y que se alinean con los resultados del último Barómetro semestral del Ayuntamiento, realizado justo después de las elecciones municipales del 26 de mayo y antes de que se celebrara el pleno de investidura.

Según esta encuesta ciudadana, los barceloneses siguen opinando que la inseguridad es el principal problema de la ciudad, como lo hicieron –por primera vez durante la alcaldía de Colau– en el sondeo de diciembre. El Barómetro muestra, asimismo, que el conflicto empeora, pues el último mes del año pasado lo señalaron como el más grave de la capital catalana un 21% de los encuestados, un porcentaje 6,4 puntos superior al de después de los comicios municipales (27,4%).

De este inicio del verano, todavía no hay datos, pero sí noticias de un suceso tras otro. El 27 de junio, una alta mandataria de Corea del sur murió tras quedar en estado crítico dos días antes, después de que un ladrón que iba en moto intentara quitarle el bolso de un tirón. El 29 del mismo mes, miembros de la familia real de Qatar se quedaron sin 30.000 euros en dinero y joyas al sufrir un robo en el hotel donde se alojaban. El 4 de julio, un menor de 17 años fue detenido después de clavarle una navaja a un vigilante de Decathlon, tras intentar robar poco antes a una turista un reloj. El mismo día, se registraron dos violaciones: una a una joven de 22 años en la playa del Somorrostro y otra a una menor de edad en el Port Olímpic.

El 5 de julio, un hombre mayor sufrió un infarto después de que le intentaran robar un reloj en el Raval y al día siguiente, otro hombre murió de un disparo en una peluquería de Sarrià-Sant Gervasi y varios jóvenes apuñalaron a un taxista en el Carmel porque defendió a su hija, menor y a quien el grupo estaba molestando.

El Gremi d'Hotels ha pedido "medidas urgentes" para mejorar la seguridad y Cs, JxCat y PP, un pleno extraordinario.

Batlle, concejal socialista durante 20 años

El que será el teniente de alcaldía de Seguridad nació en Barcelona en 1953.

Fue concejal del PSC de 1983 a 2003 y en 2014 fue nombrado director general de los Mossos d'Esquadra.

Dimitió en julio de 2017 por estar en contra de la celebración del 1-O.

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