Un aparato medidor de la calidad del aire en el pasillo que conecta la L3 y la L4 de la estación de Metro de Passeig de Gràcia.
Un aparato medidor de la calidad del aire en el pasillo que conecta la L3 y la L4 de la estación de Metro de Passeig de Gràcia. EUROPA PRESS

Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha puesto en marcha una campaña para analizar la calidad del aire en distintas estaciones de Metro a partir de un método innovador que usa un captador de aire electrónico que permite medir de forma más "concreta" la cantidad de amianto en el aire, según ha afirmado el director técnico de la empresa encargada, Lluís Mallar.

La empresa AMC, especializada en consultoría y diagnóstico de amianto, es la encargada de realizar estos análisis, que se realizarán entre este viernes y sábado en los vestíbulos, pasillos y andenes de las estaciones de plaza Catalunya y Torrassa, de la L1, y las estaciones de Passeig de Gràcia y Liceu, de la L3.

Junto la colaboración de la Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB), el objetivo de esta campaña que cuenta con un presupuesto de 35 millones de euros es medir la calidad del aire que los usuarios de Metro respiran y ver la relación de este con la estructura de la estación, los vagones o el tránsito que hay a partir de la calidad de amianto -un material cancerígeno-.

Para poder hacer el análisis, la empresa usará la metodología francesa, innovadora a nivel de captación, análisis y muestreo que, además, utiliza unos parámetros más estrictos -marcando un límite de cinco fibras de amianto por litro aspirado- a la hora de realizar el estudio y, usando los microscopios electrónicos que ayudan a determinar si las fibras son amianto o otros materiales, dando unos resultados "más rigurosos".

Para recoger los resultados, se han colocado unos aparatos en distintos espacios del Metro donde los usuarios se mueven, que captan y filtran una media de siete litros por minuto -más de 2.000 litros de aire aspirado-, desde las tres de la madrugada, cuando no hay tránsito de personas ni de vehículos, hasta las horas con más tránsito, en franjas intermitentes, para así obtener muestras en "diferentes escenarios".

Primer análisis en el ámbito de salud pública

Los más de 280 análisis que TMB ha realizado desde octubre, en su mayoría ópticos y de muestreo de materiales sólidos -que analizan los residuos en los filtros del aire, el polvo de los túneles y los estratos del balasto- han dado resultados negativos, pero todos ellos han estado enfocados en el ámbito de la salud laboral, una área en la que España tiene una legislación vigente pero que no tiene en cuenta la salud ambiental, doméstica o pública.

Esta campaña es la primera que TMB, junto a la empresa encargada AMC y la Agència de Salut Pública, realiza dentro del ámbito de la salud pública, un hecho de gran importancia según afirman fuentes de TMB y que muestra, como ha celebrado Mallar, el "interés por la salud y la contaminación".

Los resultados serán presentados en la comisión de la Agència de Salut Pública el 23 de julio dónde se evaluarán los resultados "uno a uno y después en su conjunto" para posteriormente realizar futuras medidas.

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