El partido de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha situado sobre la mesa de la primera reunión de los nuevos grupos municipales en el Ayuntamiento de Barcelona la colocación del lazo amarillo en la fachada del consistorio. Colau ordenó la retirada del símbolo en pasado 14 de marzo con motivo de la campaña electoral del 28-A y en cumplimiento de la resolución de la Junta Electoral Central.

Se trata de la primera reunión de los nuevos grupos municipales electos cuya función en preparar toda la organización para que el Ayuntamiento de Barcelona empiece andar: la reunión de la Junta de Portavoces, la aprobación del cartapacio municipal, el funcionamiento de los distritos... todo ello a la espera de que se cierre el pacto de gobierno entre BComú y el PSC, para el que Colau y Collboni se han dado 15 días.

Así, y aunque la reunión era organizativa, el equipo de gobierno de Ada Colau (tal y como anunció la alcaldesa en sábado) ha sometido a debate la colocación del lazo amarillo "de apoyo institucional a los presos políticos y exiliados" en la fachada del Ayuntamiento. Una propuesta que, como era previsible, ha contado con el apoyo de ERC y JxCat. 

La teniente de alcalde Janet Sanz ha anunciado la colocación del lazo a la salida de la reunión que han mantenido los representantes de las seis candidaturas que han obtenido representación en el consistorio barcelonés -BComú, ERC, PSC, JxCAT, BPC (Valls)-Cs y PP- previa a la constitución de la Junta de Portavoces.

Janet Sanz ha considerado que, si bien la nueva Junta de Portavoces no se ha constituido aún en la reunión de este lunes ,"se ha constatado" que las posiciones y mayorías siguen siendo las mismas que en la junta del mandato anterior y que la voluntad del gobierno municipal era volver a colgarlo.

Tras esta decisión, el presidente del grupo del PP, Josep Bou ha anunciado a los medios que haría todo lo posible por quitar el lazo amarillo porque, ha dicho, es "una imagen sectaria" que "ensucia" y "contamina".

Sanz ha reclamado "respeto" tanto a Bou como a los concejales del PSC y BxC-Cs, que también se han manifestado en contra de volver a colocar el lazo amarillo en la fachada.

Por su parte, Jordi Coronas (ERC) y Elsa Artadi (JxCAt) han criticado al gobierno de Ada Colau por no haber vuelto a colgar el lazo amarillo el 27 de Mayo, al día siguiente de las elecciones municipales, y han considerado que no se hizo así para favorecer el pacto de investidura de la alcaldesa con PSC y Manuel Valls.

Durante la reunión de grupo, el Secretario municipal ha detallado a los 11 regidores presentes –ninguno ellos presidente de grupo– el procedimiento a seguir los próximos días para iniciar el mandato y cuya decisión principal es el nuevo cartapacio municipal, que tendría que estar terminado en un mes aproximadamente.

Han asistido a la reunión: Janet Sanz, Jordi Martí y Eloi Badia (Bcomú); Neus Munté y Elsa Artadi (JxCat); Jordi Coronas y Montse Benedí (ERC); Laia Bonet (PSC); Óscar Ramirez (PP) y Mariluz Guilarte y Paco Sierra (BpC-Cs).

El PSC vota 'no' a colgar el lazo amarillo en el Ayuntamiento

El presidente del grupo municipal del PSC, Jaume Collboni, ha anunciado que los socialistas votarán en contra de volver a colgar un lazo amarillo o una pancarta en apoyo de los dirigentes independentistas presos en la fachada del Ayuntamiento de Barcelona, retirada durante el período electoral.

El pasado sábado, en su primer discurso tras haber sido reelegida alcaldesa con el apoyo del PSC y de tres ediles del grupo que lidera Manuel Valls, Ada Colau anunció que BComú propondrá en la Junta de Portavoces del consistorio que vuelva a colgarse la pancarta con el lazo amarillo en solidaridad con los "presos políticos", "mientras dure la situación de excepcionalidad".

"Votaremos en contra de poner un lazo amarillo en la fachada del ayuntamiento porque no representa a todos los ciudadanos", ha declarado este lunes a TV3 Collboni, el previsiblemente futuro socio de gobierno de Ada Colau, que ha asegurado que sería "un error" hacerlo.

En otras declaraciones a Telecinco, Collboni ha añadido que volver a colocar el lazo amarillo en la fachada consistorial "será decisión de la Junta de Portavoces, pero creemos que cualquier símbolo que se cuelgue debe hacerse con el consenso de todos, y este actualmente divide a la sociedad catalana".

Consulta aquí más noticias de Barcelona.