Manuela Carmena
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en el Palacio de Cibeles. JORGE PARÍS

Las últimas encuestas le dan a usted como ganadora en votos, aunque es posible una mayoría de derechas que le haga perder la Alcaldía. ¿Cómo espera romper este empate?
Me llama la atención que las encuestas de valoración de la gestión del Ayuntamiento dan una gestión buena o muy buena. Hay una proporción muy grande de madrileños, casi un 70% que lo piensan así, lo que parece un indicativo que debería tener trascendencia en las elecciones.

¿Qué destaca usted de su gestión?
Ahora me importa mucho seguir hablando de todo lo que se ha hecho en Madrid, porque yo creo que hemos hecho un trabajo muy bueno, y a veces a mí misma me sorprende que haya muchos ciudadanos que ven, por ejemplo, la piscina suya que se ha arreglado, o el colegio de sus hijos que se ha arreglado, o un edificio que estaba vandalizado y que ahora ya funciona, o ven cómo ha disminuido la contaminación.

¿El aplazamiento de la aprobación de Madrid Nuevo Norte es una oportunidad perdida?
En absoluto. Nos comprometemos a que en el primer Pleno ordinario propondremos la aprobación de Madrid Nuevo Norte.

Pide cuatro años más para continuar su trabajo. ¿Qué medidas no le ha dado tiempo a terminar y quedan pendientes para el siguiente mandato?
Pues hay muchas cosas, porque la finalización de una legislatura no es como una obra de teatro, que cuando baja el telón dice ‘fin’. No, cuando se está trabajando en la gestión pública, tiene sus ritmos y hay cosas que naturalmente no se acaban el día en que cumple la legislatura. Entonces, en este momento tenemos, como todo el mundo sabe, 3.370 viviendas, de las cuales están acabándose día a día algunas, pero no están todas acabadas. Me sorprende muchísimo la insistencia que tiene, sobre todo Ciudadanos, en decir que solamente hemos hecho 64. Esas son las que se han entregado ya, las personas que ya están viviendo allí, pero es que en este momento nosotros tenemos 3.370 quecada día van avanzando. Hay muchísimas cosas que estamos trabajando en ellas. Hay millones de cosas que hemos hecho y otras muchas que estamos haciendo.

El precio del alquiler es el principal problema de los jóvenes. ¿Cuáles son sus planes para que la vivienda sea más barata?
Lo primero que tenemos que ver es que haya un parque importante de vivienda pública, que tiene un destino muy importante para las personas más vulnerables que no pueden pagar ni tan siquiera los alquileres de mercado. Para eso estamos haciendo estas 4.000 viviendas. También tenemos ya preparado un pliego en el que sacamos 30 parcelas propiedad del ayuntamiento para que tanto cooperativas como empresas puedan ahí construir viviendas con una serie de requisitos para que los alquileres sean asequibles: estamos hablando de 300 euros. 

¿Habrá limitación de precios?
A la vista de lo que nos permite el decreto del Gobierno, queremos establecer los indicadores máximos en los que se deben mover los precios de los alquileres, pero quisiéramos que se constituyera una comisión con representación de arrendadores y de arrendatarios en la que se empiece a plantear, precisamente, cuál es el precio deseable en el que se deben mover los alquileres para acabar con la especulación. Y por último, también queremos poder hacer reducciones del IBI a todos aquellos propietarios que estén dispuestos a mantener en sus segundas viviendas alquileres pero siempre limitados.

¿Cree que Madrid Central, su principal proyecto, le pasará factura en las urnas?
Yo creo que no. A mí me parece que es un proyecto de salud en el que nosotros lo que hemos valorado por encima de todo es, ni qué iba a pasar en las urnas ni qué iba a dejar de pasar. Como alcaldesa yo me siento responsable de conseguir que Madrid tenga un aire saludable, entonces lo más importante es que la gente no se envenene. A lo largo de la humanidad siempre ha habido cambios importantes y los cambios siempre cuestan. Me estoy acordando, por ejemplo, cuando se planteó que no entraran los coches a la Casa de Campo o al Retiro. Se armó, me parece que la señora Esperanza Aguirre hizo unas manifestaciones porque quería que siguiera habiendo coches en el Retiro. Ahora lo piensa uno y dice: ‘Jo, qué locura, ¿no?’

Madrid Central ha sido un cambio de modelo de ciudad.
Sin duda.

¿Tiene alguna otra transformación de la ciudad en mente?
Yo creo que la transformación de la ciudad parte fundamentalmente de la movilidad y de entender la ciudad como una agrupación de barrios. Tenemos que pensar que en Madrid tiene que haber 21 centralidades, que Madrid no es solamente Madrid centro, sino también los centros de los 21 barrios. Eso nos lleva a plantear la necesidad de la peatonalización, queremos peatonalizar todos los grandes centros de los barrios. Hace unos días acordamos la peatonalización del bulevar de Peña Prieta, en Vallecas, y esa va a ser nuestra línea. Pero claro, eso implica también mejorar el transporte público. Estamos adquiriendo más autobuses eléctricos, y un reto muy importante es conseguir que haya una mejor periodicidad del autobús, que el autobús tenga menos tiempo de espera. Y también intentaron innovar con nuevos tipos de autobuses: buscar autobuses que nos permitan ir de puerta a puerta.

Es decir, continuará reduciendo el tráfico en más puntos de la ciudad.
Claro, claro. Pero a su vez también todo eso está muy relacionado con el plan A para acabar con la contaminación en Madrid. Y tan importante como la peatonalización también es la renaturalización. Como en el  Manzanares, donde hemos descubierto una fauna que no conocíamos y hemos visto que de nuevo el río respira. Nuestra idea ahora es acabar todo el paseo del río hasta Rivas.

¿Se centrará más en los barrios de la periferia?
Nosotros insistimos muchísimo en los procesos de reequilibrio. En los distritos del Sureste se van a llevar a cabo medidas encaminadas a aumentar los niveles de renta. Ya ha dado muchísimo resultado en Vallecas la creación de unidades de trabajo. También es importante la educación, con una oficina para mejorar el rendimiento escolar de los chicos y chicas;y las escuelas de la segunda oportunidad, para que la gente que se ha quedado fuera del sistema escolar pueda reiniciarse. Y hemos estudiado algo muy importante: el salario universitario. Sería compatibilizar las becas de la Comunidad o el Ministerio con un salario para aquellos jóvenes que vivan en los barrios más vulnerables, para que puedan est ar en la universidad. También creemos que hay que hacer una M-35, que es una circular por autobús, un especie de red de transporte permanente entre los distritos de la periferia.

¿Cuál de sus políticas le daría más miedo que se revirtiera si usted no vuelve a gobernar?
Me preocupa muchísimo que se revirtiera todo lo relativo al feminismo y a la inmigración.

¿Cómo se mejorará la limpieza en las calles de Madrid?
Nosotros hemos sufrido muchísimo con los contratos en los que se dice que las empresas no tienen que limpiar las calles todos los días, sino que tienen que limpiarlas cuando les parezca. La señora Botella yo creo que quiso ahorrarse el dinero y lo que ahorró en la obligación de limpiar. Hemos hecho lo que hemos podido, pero necesitamos hacer más. En 2021 acaban los contratos y a partir de 2020 empezaremos las conversaciones para redactar nuevos pliegos, con un incremento de más del 45% de las prestaciones de limpieza. Nosotros creemos que por lo menos va a ser necesario 3.000 trabajadores de la limpieza más y un control muy grande, que en cada distrito haya un responsable de limpieza y una gran oficina de la limpieza en la que se haga seguimiento de todo lo que se haga.

¿Se plantea alguna medida en materia de seguridad?
Madrid no tiene delincuencia. El nivel de seguridad en Madrid es muy grande, aunque hay delitos que pueden preocupar a los ciudadanos y que tienen mucho que ver con la convivencia. Por eso creamos una nueva Concejalía de la Convivencia con unos sistemas nuevos de mediación, que van a permitir que los ciudadanos pueden mediar directamente con el ayuntamiento, o los ciudadanos pueden mediar entre sí.

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