Haakon y Mette-Marit
Los príncipes Haakon y Mette-Marit de Noruega. EFE/ARCHIVO

En Noruega, la broma está servida. Y todo por un storie de Instagram que, si bien en un principio no estaría hecho con mala intención, lo cierto es que las consecuencias son tales que estamos escribiendo sobre ello en España.

Resulta que hace un par de semanas, el pasado día 9 de mayo, la princesa Mette-Marit y su esposo, Haakon de Noruega, se montaron en el metro de Oslo en una iniciativa para fomentar la lectura, medida que ambos no dudaron en apoyar.

Como miembros de la familia real, las cámaras se agolparon y realizaron multitud de fotografías del trayecto y de la posterior charla. Durante se día, lo importante, fue el atuendo de la princesa.

Una camisa azul celeste, sencilla, con lazo al cuello. Algo más o menos al alcance de cualquiera... incluso Cathrine Helstad Knudsen, la expareja de Haakon, que no pudo evitar hacer una broma al respecto.

Helstad Knudsen, pintora que salió con el príncipe heredero a principios de la década delos 90 (rompieron en 1995), no solo tenía la misma prenda, sino que para más inri guarda un parecido casi gemelo con Mette-Marit.

Rubia, de ojos azules y alta, como el estereotipo escandinavo, la artista ya fuera porque recordara tiempos pasados o porque quisiera bromear con sus seguidores, se puso la camisa y, comparándose con la princesa, escribió "... como dos gotas de agua", seguido de varios emoticonos de risa.

Obviamente, la publicación (aunque efímera dado que solo dura 24 horas) corrió como la pólvora y tal fue la repercusión que Cathrine Helstad Knudsen ha tenido que asegurar que únicamente trató de tomarse con humor la coincidencia y que en ningún caso su intención era retar o provocar a Mette-Marit.

Añadió, además, que por su pasado junto al príncipe heredero, evita hablar de temas reales en redes sociales, pero que dado que en este caso era una broma sin mayor trascendencia, no lo pudo evitar.