Miki, el representante español en Eurovisión 2019, saltó al escenario de Tel Aviv algo nervioso. Pese a actuar el último, al cantante barcelonés le costó arrancar, pero acabó superando la tensión e hizo una buena actuación.

Logró animar al público presente en el recinto donde se celebró la gala e incluso los presentadores se animaron a bailar la canción, compuesta por la pegatina.

Al acabar su actuación, Miki se fundió en un abrazo con sus bailarines, satisfecho por su trabajo.

En el voto del jurado, España quedó última con 7  puntos (6 de Bielorrusia y uno de Rusia). El voto popular nos otorgó 53 puntos, por lo que sumamos 60 en total. Eso nos valió quedar en el puesto 22.