Jorge Javier Vázquez
Jorge Javier Vázquez, entrevistado por Bertín Osborne en el programa 'Mi casa es la tuya'. TELECINCO

El presentador Jorge Javier Vázquez ha hablado con Bertín Osborne sobre el ictus que sufrió el pasado mes de marzo y que lo tuvo apartado durante un mes de la televisión, así como de sus peores momentos en su carrera profesional. "Nunca tuve sensación de peligro. Nunca tuve la sensación de que había llegado mi momento, y podría haber sido muy terrible", ha contado al respecto.

En una entrevista en el programa Mi casa es la tuya, Jorge Javier Vázquez ha detallado que todo comenzó con un desmayo que sufrió durante un viaje a Marrakech con una amiga, y que lo tuvo inconsciente durante tres minutos. Días después, empezó a dolerle la cabeza. "El jueves hice el GH Dúo con un dolor de cabeza tremendo, justo antes de empezar estuve a punto de irme a urgencias", ha confesado. Sin embargo, descartó la idea y optó por seguir trabajando: "¿Por un dolor de cabeza quién va al médico?", se ha preguntado el conductor de Sálvame y Supervivientes.

Días después, el sábado, empezó a preocuparse al ver que el dolor de cabeza continuaba. "Yo tenía mucho miedo porque me acordaba del tumor de mi padre, y este dolor de cabeza no era normal. Me daba mucho miedo porque me acordaba de David Delfín, que él también murió de un tumor en la cabeza y decía que había ido al médico después de tener unos dolores muy fuertes de cabeza", ha recordado.

"Al llegar al hospital, me hicieron un escáner y vieron una manchita en el cerebro. Tuve que quedarme y el lunes me hicieron una resonancia y volvieron a verme una manchita. Los profesionales me aconsejaron hacerme un cateterismo", ha descrito.

Respecto a las pruebas, el presentador ha reconocido que escuchaba todo lo que se decía. "No era una sedación completa, y yo me iba enterando de lo que iba sucediendo. Para no aburrirme, repasaba mentalmente la función, pero de repente empecé a escuchar 'grave', 'importante', no sé... De verdad, yo creo que incluso llegué a escuchar la palabra 'morir', yo creo que la escuché", ha revelado.

Tras comunicarle que tenía un aneurisma y que había que operarle, "le veía las caras a los médicos y eran un poema (...). Los veía intranquilos... yo me quedé en estado de shock".

Tras su operación, el médico le confesó que lo que realmente había tenido en Marrakech "fue un ictus". No obstante, pese a esa situación, ha asegurado que nunca tuvo la sensación de que llegase su momento. "Fue todo un cúmulo de situaciones que podría haber sido terrible. Hice todo lo que está contraindicado después de un ictus", ha dicho, ya que tras ese episodio cogió un avión de vuelta y siguió trabajando como si nada.

Sobre su recuperación, Jorge Javier ha bromeado: "Me acuerdo que a los pocos días de estar en casa llamé al médico para preguntarle si podía practicar sexo. La respuesta fue que sí, pero normal", ha dicho entre risas.

Sin embargo, el presentador también ha recordado con el semblante serio todo lo que supuso el ictus para él. "Lo que más me ha dolido es que la vida haya tomado la decisión por mí. Quedaba poco para terminar una temporada fantástica. Lo que más me ha jorobado es no poder terminar la función cuando yo quería. Hasta que tomé la decisión de cancelar la gira pasé una semana llorando", ha admitido.

"Aquí hay tomate' me pasó factura"

A pesar de haber pasado por un ictus, Jorge Javier ha asegurado que está "en el mejor momento" de su vida: "Jamás pensé que a los 48 años se podría estar tan bien, ni físicamente ni mentalmente, sobre todo. Es una época, no sé por qué, estoy haciendo balance de mi vida".

En este sentido, también ha reflexionado sobre sus momentos más duros en su vida profesional: "La época de Aquí hay tomate fue una época muy convulsa, muy dura... Aquí hay tomate me pasó factura, fue una época para mí muy complicada".

"Al principio empezó como un programa de humor, marcó una época en la televisión por la manera de contar las historias. Hacíamos de cualquier chorrada un gran escándalo", ha recordado.

"Ha habido dos momentos en mi vida muy complicados, uno fue Aquí hay tomate y otro una época de Sálvame. Cuando terminó Aquí hay tomate me alegré, fue un alivio. Y hubo una época de Sálvame en la que yo ya no podía más, no quería ir a trabajar. No me gustaba la deriva que estaba tomando, creía que habíamos perdido el humor y se alejaba de lo que empezó siendo", ha reconocido.