Aunque la ficción haya hecho prevalecer su hegemonía durante décadas, la historia del cine no podría entenderse sin la existencia de algunas obras maestras documentales. Desde la pionera Nanuk, el esquimal (1922), pasando por las antibelicistas Noche y niebla (1955) o El juego de la guerra (1965) o las más recientes The King of Kong (2007), Man on Wire (2008) o Inside Job (2010), los documentales han conseguido trasladar y difundir a través de la pantalla muchas de las grandes preocupaciones de nuestro tiempo.

A él también se ha consagrado en cuerpo y alma durante 15 años el festival DocumentaMadrid que hoy mismo pone en marcha su 16ª edición, convertido ya en un referente a nivel nacional y también fuera de nuestras fronteras para los amantes del género. De hecho, la programación de este 2019 está compuesta por más de un centenar de títulos de los cuales la mayoría son inéditos en nuestro país (77 de 123). Además, las secciones competitivas e informativas incluyen películas de 35 nacionalidades diferentes.

"Nuestro público no solo va a enriquecer y ampliar su mirada, sino que va a tener la oportunidad de conversar con los cineastas, descubrir nuevas voces que están creando lenguajes y formas innovadoras", señala Andrea Guzmán, codirectora del festival junto a David Varela.

En un salto cuantitativo y cualitativo, el festival reparte su programación este año en nueve sedes de la ciudad con Cineteca como epicentro, a la que se suman Filmoteca Española, Casa de América, Museo Reina Sofía, Institut Français de Madrid, Círculo de Bellas Artes, Nave 0 de Matadero Madrid, Sala Equis y la Universidad Complutense de Madrid.

El esqueleto de la programación, que da forma a la Sección Oficial, se vertebra como ya es habitual en tres bloques: Por un lado, la Sección Internacional, que está formada por 18 cintas: entre ellas, los últimos trabajos de realizadores consagrados como The Border Fence de Nikolaus Geyrhalter, Journal de Septembre de Eric Pauwels, o las aclamadas en la Berlinale Selfie de Agostino Ferrente y Midnight Traveler de Hassan Fazili.

En la Sección Nacional destacan piezas como Hasta que las nubes nos unan, Guardiola-Diola de Lluís Escartín, Idrissa: crónica de una muerte cualquiera de Xavi Artigas y Xapo Ortega o Una corriente salvaje de Nuria Ibáñez, premio al Mejor Largometraje en el Festival de Morelia. Por último en la Sección Internacional Fugas competirán películas que han pasado por los mejores festivales del mundo como La ciudad oculta de Víctor Moreno, Teatro de guerra de Lola Arias o I Have Sinned a Rapturous Sin de Maryam Tafakory.

Y como aperitivo a todo lo que está por venir durante las once jornadas en las que se desarrolla DocumentaMadrid, la sesión inaugural estará protagonizada por Manu, homenaje de la directora Emmanuelle Bonmariage a su padre, Manu Bonmariage, una de las figuras clave del documental belga.

Otro de los platos fuertes de esta edición serán las retrospectivas que se dedicarán a tres referentes del género: Ruth Beckermann, Carlos Casas y Sarah Maldoror. La obra de Casas, de quien se dice que expande el documental para encontrarse con el arte y con el cine que se construye en vivo tendrá su espacio en Matadero Madrid. Allí elaborará una pieza de arte sonoro a partir de su último trabajo, Cemetery, y presentará el proyecto site specific, Avalanche.

Por su parte, Ruth Beckermann, que ha dedicado gran parte de su filmografía a la memoria histórica, las luchas sociales y la construcción identitaria en Europa y Medio Oriente, será objeto de una retrospectiva en Filmoteca Española; mientras que Sarah Maldoror, la llamada cineasta de la negritud, tendrá su espacio en el Museo Reina Sofía, donde se podrá ver casi la totalidad de su obra.

Mención especial merece el ciclo Escenarios de guerra, que se desarrollará en el Circulo de Bellas Artes y la Universidad Complutense conectando el mundo académico con el documental a través de la invitación a la comunidad universitaria para que reflexione en formato audiovisual sobre las huellas que dejan los conflictos bélicos.