Cuidados paliativos
Cuidados paliativos. CRUZ ROJA

Murina Abdulla tenía 32 años cuando en 1991 sufrió un grave accidente de tráfico que la dejó en coma. Un autobús impactó contra el vehículo en el que viaja junto a su hijo de cuatro años, en Al Ain (Emiratos Árabes Unidos). 27 años más tarde, esta mujer ha despertado tras someterse a un programa integral en un hospital de Alemania.

Así lo ha relatado su propio hijo, que actualmente tiene 32 años, al periódico local The National. El pequeño Omar salió ileso del accidente porque su madre le protegió con su propio cuerpo y, como consecuencia, quedó gravemente herida durante varias horas hasta que llegó la asistencia médica. "Mi madre estaba sentada a mi lado en la parte trasera del coche y cuando vio que el autobús iba a chocar contra nosotros me abrazó para protegerme. No había teléfonos móviles y no pudimos llamar a la ambulancia. Así estuvo durante horas", relata Omar Webair.

Abdulla fue trasladada a un hospital local, de donde se movió a otro centro de Londres (Reino Unido), pero allí fue tratada sin éxito y fue declarada en estado vegetativo.

De vuelta en Al Ain, pasaron muchos años en los que Abdulla estuvo internada, alimentada a través de un tubo y le realizaban ejercicios de fisioterapia para que no perdiera movilidad. Durante todo este tiempo, su hijo Omar la visitaba todos los días y le hacía compañía durante horas.

Su suerte cambió cuando "sin pedirlo", la familia recibió una ayuda por parte del príncipe heredero de Abu Dhabi, Sheikh Mohamed, con la que pudo acceder a un programa de tratamiento integral en el hospital Schön Klinik de Bad Aibling (Alemania). A partir de entonces, en 2018, empezó a mejorar, a pesar de que los médicos no apostaban por que pudiera recuperar la conciencia algún día. Sin embargo, la mujer empezó a moverse y, tres días después, despertó y llamó a su hijo, que se encontraba a su lado.

"Me desperté al escuchar que alguien me llamaba. Era ella. Estaba llamándome por mi nombre. Volaba de alegría. Durante años había soñado con ese momento y mi nombre fue la primera palabra que dijo", relata Webair. Su madre pronunció también el nombre de sus hermanos y "de todos aquellos que ella esperaba encontrar a su alrededor. Gritaba como si estuviera reviviendo el accidente y se despertó".

"Ahora puede decirnos dónde tiene dolores y puedo hablar con ella", cuenta su hijo. Ambos se encuentran de nuevo en Abu Dhabi. Un reciente informe médico ha determinado que Abdulla "es capaz de comunicarse de forma muy razonable, sobre todo en situaciones familiares".

"Comparto su historia para decirle a la gente que no pierda la esperanza en sus seres queridos", dijo Webair. "No los déis por muertos cuando están en coma. Todos estos años los médicos me han dicho que no había esperanza pero a pesar de las dudas siempre he estado a su lado y he hecho todo lo que he podido para mejorar su situación", añadió.