Un terremoto de magnitud 6,3 sacudió este martes de nuevo el centro de Filipinas sin que las autoridades informaran inicialmente de víctimas o daños.  El terremoto ha ocurrido un día después de que otro seísmo causara al menos 16 muertos en el norte del país.

El Servicio Geológico de Estados Unidos, que registra la actividad sísmica en todo el mundo, situó el hipocentro del seísmo a 70 kilómetros de profundidad.

El mismo organismo localizó la sacudida a 8,4 kilómetros al este de Paranas, en la provincia de Samar, y a 219 kilómetros al noreste de Cebú, la principal ciudad de Visayas, la región central del país.

El terremoto tuvo lugar un día después del de magnitud 6,1 que afectó las provincias de Pampanga y Zambales, en la isla de Luzón, cerca de la capital Manila, donde los equipos de rescate buscaban hoy a 30 desaparecidos bajo las runas de un centro comercial que se hundió.

Filipinas se asienta sobre el llamado 'Anillo de Fuego del Pacífico', una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida por unos 7.000 temblores al año, la mayoría moderados.