La catedral parisina de Notre-Dame, en París, que estaba en plenas obras de remodelación, ha sufrido este lunes un incendio que aún se mantiene activo y que ha provocado una columna de humo visible en toda la ciudad. La cubierta ha quedado totalmente derrumbada tras ser pasto de las llamas, empezando por su emblemática aguja, una de las señas de identidad del templo parisino.

Así ha sido el momento de la caída de la aguja