PILAR RUBIO
La presentadora Pilar Rubio en un evento de cosmética en 2019. GTRES

Poco más de dos meses quedan y los nervios están a flor de piel. Aunque lo niegue con un "nervios pocos", una boda no se vive todos los días. Y Pilar Rubio y Sergio Ramos se casarán en Sevilla el 15 de junio y llevar todos los preparativos al día, mientras revisan las obras de la nueva mansión que se están construyendo, está siendo tan ilusionante como agotador.

La colaboradora de El Hormiguero, que asistió a la presentación de un nuevo tratamiento de cosmética, explicó los pasos que está siguiendo para estar a punto el gran día en el que le dé el "sí, quiero" al futbolista del Real Madrid y de la selección española.

"Ahora mismo estamos con la parte del abdomen. Después de dar a luz tres veces, no está muy bien. Maribel [Yébenes, su amiga y especialista en belleza] me está realizando un tratamiento con láser en esa zona para que toda la piel quede tersa", aseguró Rubio.

"Aunque bueno, el día de la boda no creo que se me vea mucho, ¡no voy a ir con un top!", comentó a modo de broma en el photocall, como queriendo restarle importancia a los nervios que le entran cuando habla del que será uno de los días más felices de su vida. "La semana de antes me entrará de todo. Estoy como loca por decir lo que va a pasar", puntualizó.

La modelo, de 41 años recién cumplidos, no dio, sin embargo, pistas sobre el vestido, pero de sus palabras se infiere alguna que otra sorpresa. "¿Es que hay que ir de blanco? Del vestido no quiero hablar. No está bien hablar de eso antes de la boda. Una novia debe ir como le apetezca. No tenemos que tener muchos cánones establecidos porque si no sería muy aburrido que todas las novias fueran iguales", señaló.

Y, además, habrá que pensar en la luna de miel. Ella lo tiene claro: aventura. "Para leerme un libro me quedo en mi casa y estoy más a gusto", aseguró a la par que daba pistas sobre los destinos que querría descubrir junto a su ya marido, que acaba de cumplir los 33 años: "Me gustaría y no conozco bien la costa este de Estados Unidos. Tampoco conozco África, pero hay que vacunarse. Tengo muchas opciones".

La gran prohibición

Para lo que no van a dar opciones ella y su marido va a ser para lo móviles de sus invitados entre compañeros y amigas del trabajo de ella, futbolistas y directivos del Real Madrid y la Roja de él y ambas familias: nada de móviles.

"Los depositaremos en algún lugar a buen recaudo para que todos los invitados se sientan más a gusto sin cámaras y puedan ser realmente como son y disfrutar como les dé la gana", señaló.

Por último, habló de sus hijos, Sergio, Marco y Alejandro, que obviamente aún no entienden todo lo que ocurrirá, excepto el primogénito, según su madre. "No sé si me llevarán el vestido porque son muy pequeños. A ver si se me van a escapar y se van a ir detrás de una pelota. Es demasiada responsabilidad para ellos", comentó.