Edmundo Bal
El exabogado del Estado, Edmundo Bal, en su acto de presentación con Cs. Ciudadanos

Ciudadanos sigue buscando golpes de efecto de cara a las elecciones generales. Albert Rivera ha anunciado este jueves en un acto en Majadahonda el fichaje de Edmundo Bal, exabogado del Estado, destituido por Dolores Delgado después de defender la rebelión en el marco del procés.

El que fuera letrado se incorpora a las filas liberales reconociendo que Rivera le llamó justo después de su destitución. Un cese que el propio Bal calificó de "arbitario" y fue más allá: habló de "golpe de Estado" por parte del independentismo. "Vengo a este proyecto a cambiar las cosas".

Bal se une al nombre de Marcos de Quinto, que este sábado confirmó su presencia en las listas como número dos por Madrid. El exvicepresidente de Coca Cola será uno de los puntos fuertes más cercanos al presidente de la formación naranja en las candidaturas al Congreso.

El exabogado del Estado aseguró sentirse "muy cómodo" en el proyecto de Cs porque suma a la "gente normal" a la política. Además, atacó al Gobierno del PSOE. "Me cesaron porque no quise mentir", sentenció, antes de terminar dirigéndose a Rivera: "Albert, es un placer decirte que sí".

Rivera: "Sigo pensando que eres un héroe"

Tras el anuncio, tomó la palabra el propio Rivera. "Yo sigo pensando que eres un héroe, Edmundo", le dijo a su flamante incorporación, que irá como número cuatro en la lista por Madrid, siguiendo a Marcos de Quinto y Sara Giménez, precisamente otros de los fichajes anunciados.

"El señor Sánchez tiene de aliado a Torra y yo tengo en mi equipo a Edmundo Bal", siguió Rivera, que insistió en que el letrado fue "purgado" por la ministra Delgado. Elevó la voz el líder naranja alejándose de la posibilidad del indulto y del diálogo con la Generalitat. "El 28 de abril nos jugamos qué España queremos", si la que "inquebrantable" o "la que se juega a la ruleta".

En palabras de Rivera, "este país no está en venta". Para él, Ciudadanos es "la casa común del constitucionalismo". Las filas liberales insisten en la necesidad de seguir incorporando gente de todos los sectores, de una sociedad civil que está ganando cada vez más peso en el partido. "No se pueden entregar las llaves del país a los que quieren romper la familia", continuó Rivera.

Precisamente esa palabra estuvo muy presente el mensaje del candidato a la presidencia del Gobierno. "Lo que ha hecho mal España es darle a usted la llave de nuestro país", dijo dirigiéndose a Torra. "Si nosotros llegamos al Gobierno nunca vamos a pactar con los separatistas, vamos a garantizar la igualdad entre españoles", sentenció.

Bajo el sol madrileño, Rivera reforzó su tesis de poder ir "con libertad a todos los pueblos de España". De nuevo otro de sus blancos fue Pedro Sánchez por "entregar" la nación a los indpendentistas. "Yo vengo a unir, no quiero enfrentar entre rojos y azules. Estoy cansado de eso", terminó Rivera, para pedir a los suyos que se den "la mano" y miren, al contrario que Sánchez y Casado, "al futuro".