Un centro de Castelldefels (Barcelona) que acoge a 35 menores extranjeros no acompañados, conocidos como menas, tutelados por la Generalitat, fue asaltado el sábado por la noche por unos 25 encapuchados que causaron destrozos en el establecimiento y agredieron a dos educadores y un interno, que fue trasladado a un hospital.

Según ha informado en un comunicado el Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, hacia las 21:30 horas del sábado unas 25 personas encapuchadas entraron en el centro, causaron numerosos desperfectos en el edificio e intentaron agredir a los educadores y menores que en ese momento se encontraban en él.

El equipo de profesionales del centro pudo proteger a los menores, aunque uno de ellos tuvo que ser trasladado al hospital de Viladecans (Barcelona) mientras que dos educadores también fueron atendidos por contusiones.

El Departamento precisa que el mismo sábado un grupo de jóvenes migrantes que volvían al centro y jóvenes del municipio habían protagonizado una discusión que acabó con el lanzamiento de piedras.

En este sentido, fuentes policiales han señalado que los Mossos recibieron hacia las 20.00 horas del sábado un aviso del 112 porque un grupo del centro de menores de Castelldefels estaría lanzando piedras a otro grupo de jóvenes del municipio y a sus vehículos, aunque la patrulla que se personó en el lugar no pudo identificar a los autores.

Los agentes constataron, no obstante, que no había ningún herido, que no se habían producido daños materiales y que no se llegó a presentar denuncia por estos hechos.

Poco después, los jóvenes del municipio se habrían dirigido al centro que acoge a los menas causando daños materiales y agrediendo a tres personas, que fueron atendidas en un hospital, por los que los Mossos abrieron diligencias para aclarar los hechos e identificar a los autores.

Asimismo, los Mossos recibieron otro aviso sobre las 18.30 horas de este domingo de que miembros del grupo asaltante se habían concentrado ante las puertas del centro en actitud agresiva, por lo que se desplazó al lugar un contingente de orden público, sin que el incidente fuera a más.

Estas fuentes han señalado que los Mossos ya han identificado a los menores que presuntamente hicieron los lanzamientos de piedras y que también habría algún identificado entre los jóvenes encapuchados que protagonizaron el posterior asalto.

El Departamento de Trabajo ha expresado "su condena más enérgica" por el asalto a este centro de menores extranjeros y, en este sentido, el conseller, Chakir el Homrani, ha afirmado que "este tipo de ataques violentos no tienen cabida en nuestra sociedad y son detestables por violentos, intolerables por injustos y del todo contrarios al sentir mayoritario de la sociedad catalana".

El conseller se ha reafirmado en que "el compromiso del Govern y de mi personal es hacer frente a cualquier actitud violenta hacia el colectivo que sea y venga de donde venga".

El Homrani ha asegurado que, como en ocasiones anteriores, el Govern "se presentará como acusación particular contra los agresores en defensa de los derechos de los niños" y que, además, también "se presentará una denuncia a la Fiscalía de delitos de odio".

El centro que acoge a los menores es el equipamiento municipal de Cal Ganxo de Castelldefels, que desde finales del pasado año acoge a 35 menores tutelados por la Generalitat.

Rechazo del Ayuntamiento

En declaraciones a TV3, la alcaldesa de Castelldefels, María Miranda, ha valorado que se trató de una pequeña pelea, en sus palabras: "Y a raíz de eso, cuando los menores se marcharon, los jóvenes se organizaron entre ellos, subieron y sucedió este ataque, que desde el Ayuntamiento por supuesto rechazamos".

Miranda ha detallado que tenían prevista para el martes una reunión con la directora de la Dgaia para coordinar el traslado del grupo de menores que se encontrada de forma transitoria en este equipamiento, ya que considera que no es el adecuado.

El Ayuntamiento ya abordó este tema en la junta de seguridad del jueves y ha apuntado a que se habían registrado pequeños enfrentamientos entre jóvenes del municipios y los menores del centro.

La Red de refugiados se personará como acusación popular

La Red Española de Inmigración y Ayuda al Refugiado ha anunciado este lunes que se personará como acusación popular ante el ataque a un centro de menores extranjeros no acompañados (menas), por parte de 25 encapuchados en Castelldefels (Barcelona) que tuvo lugar el pasado sábado.

En un comunicado de prensa, la entidad ha condenado los hechos y ha mostrado su preocupación por "la escalada de violencia y los graves incidentes" que, según la Red, está provocada por "la parquedad de los medios y la nula implicación realista de las administraciones".

Este es el segundo ataque en menos de una semana a un centro de acogida de menores extranjeros no acompañados, en el primero, un hombre entró con un machete en una casa de colonias de Canet de Mar (Barcelona) que acogía a unos cincuenta menores.

Con la decisión de personarse judicialmente, la entidad pretende "garantizar que se procesa a un juicio que depure las responsabilidades en todos los niveles".
Según la Red, a pesar del incremento del número de plazas para acoger a los menores no acompañados, las instituciones no generan "soluciones eficaces que permitan una convivencia, mediación vecinal o un incremento de las plazas en servicios vinculados a la acogida".

Asimismo, ha aprovechado para pedir una reunión urgente con la Generalitat para "abordar nuevos modelos de integración que impidan la pervivencia de un modelo que no aporta soluciones y no responde a las necesidades de los menores".

La Red ha instado a las instituciones a reducir la ratio, evitar la concentración de menores en la misma unidad, así como a no acumular en una misma unidad a aquellos que cuenten con necesidades especiales.

En la misma línea, ha reclamado que se dote de unidades de salida para "evitar que los menores extutelados acaben fuera del sistema sin una respuesta que les aboque a deshacer el trabajo realizado hasta la fecha".

Por su parte, SOS Racismo también ha condenado el ataque y ha denunciado "la campaña sistemática de criminalización racista" que sufren estos jóvenes, que según la ONG no son tratados como menores por parte de la administración.

El Govern califica el ataque de "racista"

Los 35 menores extranjeros no acompañados serán trasladados este lunes a otro equipamiento acondicionado a sus necesidades. Así lo ha afirmado este lunes la alcaldesa de Castelldefels, María Miranda, después de que unos 25 encapuchados entraran el sábado por la fuerza al centro, causaran destrozos y agredieran a dos educadores y un interno, que fue trasladado a un hospital.

Por su parte, el secretario de Igualdad, Migraciones y Ciudadanía de la Generalitat, Oriol Amorós, ha condenado este lunes el ataque y ha dicho que todo apunta a que hubo algún incidente previo en el que estuvo implicado algún menor del centro pero que "no se puede atribuir un hecho individual a todo un grupo porque eso es racista". "Los centros de protección de menores son para niños que están desamparados y no hay ninguna explicación que pueda restar importancia a lo sucedido", ha continuado.

Además ha dicho que se trata de un "hecho aislado", aunque es el segundo ataque a un centro de menas que se registra después del de Canet de Mar, y que "no representa el sentir" de la sociedad catalana, una sociedad "de acogida". Por ello, ha afirmado, el Govern no se ha planteado aumentar la vigilancia policial en los centros de menas a raíz de lo sucedido. Ha señalado que se ha interpuesto denuncia ante los Mossos y que se pondrá también ante la Fiscalía.

Amorós, que no ha querido hacer referencia a la autoría de los hechos porque ha apuntado que eso le corresponde a la policía catalana, también ha explicado que el equipamiento municipal de Cal Ganxo de Castelldefels es un espacio donde los menores no acompañados están provisionalmente desde diciembre.

Asimismo, ha lamentado que a "un chico que estaba en una tapia sentado, lo tiraran desde dos metros de altura y, una vez en el suelo, lo apedrearan", tras lo que sufrió un ataque de ansiedad y contusiones y recibió el alta después de ser trasladado al Hospital de Viladecans.

Por otro lado, Amorós ha señalado que "estamos ante una situación que no habíamos vivido nunca en Cataluña", porque el año pasado llegaron 3.659 menores no acompañados y entre 2005 y 2015 llegaban unos 220 anuales, y que "es evidente que en situaciones de emergencia hay cosas que se pueden hacer mejor". Sin embargo, ha apuntado que en el último año se han abierto más de 150 centros para menas en la comunidad y no se han registrado problemas de convivencia importantes a excepción de los de Castelldefels y Canet.

Ha afirmado, además, que el Govern continuará con su política de abrir centros pequeños, de un máximo de unas 30 personas, porque en los grandes "es imposible atender a los chicos individualmente".

También ha reclamado al Estado, "responsable de la gestión de los flujos migratorios", que informe a la Generalitat de la llegada de menas y que "ponga recursos sobre la mesa".

La alcaldesa de Castelldefels evita calificar de "racista" el ataque

La alcaldesa de Castelldefels, Maria Miranda, ha evitado calificar de "racista" el ataque al centro de menores tutelados hasta que no se conozcan las conclusiones de la investigación del Mossos d'Esquadra. A la espera el informe policial, Miranda ha reclamado "prudencia" y ha hablado de "pelea entre grupos de jóvenes" para explicar los hechos violentos del sábado y el domingo.

Eso sí, la alcaldesa ha dejado claro que si la investigación de los Mossos confirma que se trata de un delito de odio con motivaciones racistas, el Ayuntamiento se personará junto con la Generalitat en la causa como acusación particular. Miranda también ha negado que la llegada de los menores a la ciudad a finales del año pasado haya comportado un incremento de los delitos, a pesar de que sí reconoce que se han detectado "episodios puntuales de vandalismo" protagonizados por los menores.

Miranda también ha querido hacer "un llamamiento a la responsabilidad de todo el mundo", partidos políticos y ciudadanía en general, para que no se alimente "el falso discurso" que vincula inmigración y delincuencia. "En Castelldefels, la presencia de los menores tutelados no ha significado un incremento de los delitos, como se confirmó en la Junta de Seguridad Local celebrada la semana pasada de manera ordinaria", ha añadido.


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