Pedro Sánchez en el Senado.
Pedro Sánchez en el Senado. EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reprochado este martes a ERC en el Senado por emplear "un planteamiento algo infantil" al sostener que el Gobierno dio por rotas las negociaciones con los independentistas no por el derecho de autodeterminación o por las enmiendas a la totalidad a los Presupuestos, sino por "cálculos electorales".

El senador de ERC Joaquim Ayats ha reprochado a Sánchez en la sesión de control en el Senado que "no querían ni dialogar ni aprobar los Presupuestos", sino que "por dinámicas internas de su partido y cálculos electorales" lo utilizaron "como excusa para convocar elecciones sin que pareciera que querían elecciones".

"Seamos adultos", ha empezado a responder Sánchez en una réplica en la que ha sido muy duro con los independentistas y les ha recordado que en los últimos nueve meses "hemos tenido muchísimas oportunidades para poder dialogar con ERC, PdeCAT y el gobierno de la Generalitat".

Por eso, ha criticado "este planteamiento algo infantil de que si me levanto de la mesa es porque no tenemos voluntad de llegar a acuerdos". También, que pidieran "cosas imposibles" como una independencia que, ha dicho, no quieren la mayoría de los catalanes, y que "ustedes no se han tomado en serio esos espacios de diálogo".

"Usted tiene miedo", le ha dicho al senador Ayats, que había preguntado al presidente del Gobierno si "están dispuestos a volver a la mesa de diálogo con una voluntad sincera".

Vivir de la crisis catalana

Sánchez no ha contestado a esta pregunta. En su lugar, ha acusado a los independentistas de que "no quieren resolver la crisis en Cataluña porque quieren vivir de la crisis en Cataluña", algo en lo que, ha añadido, "los extremos se tocan", en alusión al PP y Ciudadanos.

Un poco más tarde, el portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó, ha rechazado la comparación. Prueba de que no es cierto de que los independentistas "se sientan más a gusto con el Gobierno del PP", ha dicho, es que los "nos echaron del Gobierno con sus votos".

La pregunta de ERC al presidente ha sido la primera de las tres que Sánchez ha contestado en el último Pleno del Senado antes de que el 5 de marzo se disuelvan las Cortes de cara a las elecciones del 28 de abril. Una vez más, la situación en Cataluña, la negociación entre el Gobierno y los independentistas y la defensa de la Constitución han sido principales puntos de la discordia, no sólo con ERC, también con el PP.

Sánchez no sólo se ha mostrado duro con el senador de ERC. Como es habitual, también lo ha sido con Cosidó siguiendo una lógica que el propio senador popular ha definido como establecer "cierta posición equidistante entre quienes estamos con la Constitución y quienes quieren romper España". En contra de esta teoría que defienden el Gobierno y el PSOE desde hace semanas, Cosidó ha advertido de que "entre los CDR y la Constitución no hay espacio".

Hablando de Constitución, Sánchez ha contrapuesto su visión de una carta magna "plural y diversa, como una carta de derechos y libertades, no como una carta punitiva en la que la están intentado convertir".

Bloque de la involución

Es una visión, ha dicho Sánchez a Cosidó, "diferente a la suya, abierta, no retrógada, como la foto de Colón que se hicieron con los otros dos que representan el bloque de la involución".

El presidente del Gobierno sólo ha mostrado amabilidad este martes con la portavoz de Unidos Podemos, Pilar Garrido. A pesar de ella misma, que ha acusado a Sánchez de "no haber estado a la altura de las circunstancias", de no haber sido un presidente "valiente" y de haber sucumbido a las "críticas histéricas y malintencionadas de las derecha" para renunciar a sentarse a negociar sobre Cataluña.

"Ya entiendo que estamos en precampaña y que usted tiene que distanciarse del PSOE y del Gobierno, yo lo entiendo y lo que quiero es agradecerle que nos hayan ayudado en el Senado" a sacar adelante las iniciativas del Gobierno, ha respondido Sánchez a la senadora de Podemos.

Mucho más duro ha sido con Cosidó, que ha dicho a Sánchez que "es difícil en ocho meses hacer más daño a España del que usted ha hecho", antes de citar "su relator, sus cumbres bilaterales y sus amigables charlas con Torra, la utilización de la Abogacía del Estado y el mercadeo presupuestario".

"No sólo ha humillado a millones de españoles, ha indignado usted a muchos socialistas", ha añadido Cosidó, que también ha recordado los viajes de Sánchez en el avión oficial, el "auténtico desastre" de su política migratoria, le ha acusado de hacer "un grave daños a la economía" y hasta de "su promesa de indultos a los golpistas".

Cosidó ha preguntado a Sánchez si "asume el fracaso" de que su Gobierno haya "saltado por los aires", a lo que el presidente le ha respondido que su llegada a Moncloa sirvió para sacar "la corrupción de la política" y que si gana las elecciones del 28-A, sacará de ella "la crispación donde la han instalado".