Las maestras interinas no pueden unir todas las horas de lactancia
Sonia C. Tiene 31 años. Maestra de música, lleva siete años de interina. Madre de mellizos. «Lo tenía todo planificado»

Sonia C. es maestra de música interina desde hace más de siete años. En noviembre dio a luz a sus mellizos e hizo cuentas: acumulando las horas de lactancia de los dos pequeños tendría ocho semanas más de baja (cuatro por cada bebé) para poder cuidar a sus hijos en casa. Sin embargo, cuando presentó la solicitud en la Delegación Provincial de Educación de Granada le comunicaron que, como era interina, no podía disfrutar de este tiempo completo, sino de una parte proporcional ya que no se sabía si el próximo curso seguiría trabajando para ellos.

Así, los dos meses que cualquier maestra funcionaria disfrutaría en un caso como el suyo se le pueden quedar, según sus propios cálculos, en 14 días. El Sindicato Andaluz de Docentes Interinos (SADI) ha denunciado esta «discriminación» que sufren las profesoras interinas.

Para este colectivo, el caso de Sonia es una muestra de que la Ley de Conciliación no tiene en cuenta a estos docentes, ya que el texto no especifica que para ellas la baja tenga que ser proporcional al contrato. SADI tiene previsto presentar una reclamación por esta situación ante la Consejería de Educación, pues más de la mitad de los 18.000 interinos que trabajan en la región son mujeres.

El tiempo proporcional

La Consejería de Educación permite a las docentes interinas convertir las horas de lactancia en días de baja cuando ocupan una vacante (para el curso completo), pero de manera proporcional al tiempo de sus contratos. Sonia tiene una de estas plazas, pero lamenta que en la ley no aparece esta diferenciación. No hay distinción entre el personal interino de larga duración y el que trabaja en los de periodos cortos.

Sonia confiesa que lo había planeado todo al milímetro para volver al trabajo el 30 de mayo, y no a mediados de abril, que es cuando debe reincoporarse. «Lo teníamos todo organizado con mi marido, su trabajo, mi madre... para dejar a los niños en el mes que yo diera clase, pero ahora son dos meses y medio más y hay que cambiarlo todo», explica esta madre primeriza.