Gisele en el sambódromo
La top model brasileña Gisele Bundchen, desfila en la escuela de samba Unidos de Vila Isabel, en Río de Janeiro. Antonio Lacerda / EFE

No hay modelo brasileña más internacional que Gisele Bündchen. Pero para el nuevo gobierno de Jair Bolsonaro Bündchen es una "mala brasileña" por la defensa de la naturaleza en su país, en palabras de la ministra de agricultura, Teresa Cristina Dias.

La modelo ha respondido a Dias en una carta en la que asegura que "los malos brasileños" son aquellos responsables de la deforestación de Brasil, que ha esquilmado sus selvas un 13% en el último año.

"Desde 2006 ha estado apoyando proyectos y participando en causas medioambientales", influenciada por sus abuelos agricultores, añade la modelo que reside en EE UU.

Esta no es la primera vez que Gisele Bündchen se enfrenta a un gobierno de su país de origen. En el pasado también se enfrentó a Michel Temer por sus planes de eliminar la protección a ciertas áreas del Amazonas. Su activismo hizo a Temer recular en sus planes.

La llegada de Bolsonaro al poder ha hecho saltar las alarmas por su consideración del cambio climático como un "invento marxista". De hecho, entre sus primeras decisiones políticas figura el aunar los ministerios de agricultura y medioambiente, forzado por el lobby de la agroindustria, que pretende utilizar las tierras que hasta ahora pertenecían a los indígenas.