Jennifer Lawrence y Chris Pratt
Una escena subida de tono entre Jennifer Lawrence y Chris Pratt en 'Passengers'. SONY PICTURES

Muchas películas son recordadas por esas escenas. Subidas de tono, calientes, excitantes... pero en realidad, no todo es lo que parece. Las escenas de sexo en el cine tienen poco de erótico y mucho de preparación. Alicia Rodis, la principal experta de Hollywood en este tipo de escenas, cuenta algunos de sus secretos.

En una entrevista en el Daily Mail, Rodis explica que no se improvisa casi nada, exactamente como en las escenas de lucha, por ejemplo. Rodis dice que cuando no hay directrices, los actores simplemente "simulan lo que harían en la vida real" y eso no es positivo: "el 90% de los artistas que han interpretado una escena de sexo han tenido algún tipo de experiencia traumática".

Además, Rodis se encarga de detalles que hagan más agradable la escena: desde dar caramelos de menta a los actores para que su aliento sea fresco, toallitas húmedas para garantizar la higiene o incluso almohadillas en el caso de que alguno de ellos se tenga que agachar. Curiosamente, también es la encargada de que los actores se cubran sus genitales. Lo que ocurre es que la ropa interior o los parches no son suficientes, porque a veces, los actores masculinos tienen erecciones y para taparlas necesitan unos parches acolchados que oculten estos 'incidentes'.

Alicia Rodis también se encarga de hacer de intermediaria entre los actores y el director, para que toda la escena sexual sea escrupulosamente programada: "Sé de situaciones en las que un director le ha dicho al actor que 'siga adelante' y al final la actriz ha sido agredida sexualmente", dice Rodis, que junto a dos socios fundó en 2016 Intimacy Directos Internacional, una organización que pretende establecer estándares y protocolos para escenas sexuales en cine y televisión.